Antibióticos vinculados a mayor riesgo de cáncer de colon

Un estudio se suma a la investigación que promueve una cautelosa administración de los antibióticos

Credit: Gut

En un extenso análisis de “minería de datos” en los registros médicos británicos, investigadores de Johns Hopkins Kimmel Cancer Center concluyeron que la administración de tan solo un tratamiento de antibióticos podría aumentar -aunque sea ligeramente- el riesgo de desarrollar cáncer de colon, pero no de recto, al transcurrir una década. Los hallazgos, reportados en la revista Gut, destacan la necesidad de un empleo sensato de esta vasta categoría de medicamentos, que con frecuencia son recetados de manera inadecuada o excesiva.

“El mensaje principal de este estudio se refiere a la importancia de la gestión responsable de los antibióticos: abstenerse de tratar las infecciones virales comunes con antibióticos, usarlos durante el menor tiempo posible y usar antibióticos específicos en lugar de antibióticos de amplio espectro”, advierte la líder del estudio Cynthia L. Sears, M.D., profesora de The Bloomberg~Kimmel Institute for Cancer Immunotherapy, adscrito a Johns Hopkins. “Esta investigación contribuye a nuestro conocimiento en el sentido de que estos medicamentos pudieran provocar efectos desfavorables significativos, entre ellos la inducción de enfermedades crónicas.”

Los registros médicos no están diseñados para demostrar causas y efectos, sino para identificar posibles asociaciones entre los factores de riesgo y la enfermedad. Pero debido a que la base de datos contenía tanta información específica acumulada durante mucho tiempo, los autores del estudio concluyeron que la explicación más probable del aumento en el riesgo de cáncer de colon es el cambio radical que los antibióticos ocasionan en el microbioma: la proliferación de bacterias que se alojan en el interior de los intestinos.

Los antibióticos se prescriben de forma generalizada en todo el mundo para tratar infecciones bacterianas y cada vez hay más pruebas, entre las que se incluyen varios estudios de bases de datos epidemiológicas, que relacionan el empleo de estos fármacos con el riesgo de padecer cáncer colorrectal, explican Sears y Jiajia Zhang., M.D., M.P.H., investigadora del Bloomberg~Kimmel Institute for Cancer Immunotherapy. Sin embargo, estos estudios del pasado han tenido una serie de inconvenientes, incluyendo el hecho de que no se haya podido controlar otros factores de riesgo de cáncer colorrectal (antecedentes familiares, antecedentes de obesidad, tabaquismo, consumo de alcohol y diabetes), el sesgo por imprecisiones de memoria u olvido de los pacientes sobre el uso de antibióticos, el hecho de que no se hayan separado los datos sobre el cáncer de colon y el cáncer de recto y el número insuficiente de participantes en los estudios, lo cual impediría llegar a conclusiones significativas.

 Para aprender más sobre la asociación entre los antibióticos y los cánceres colorrectales, Sears, Zhang y sus colegas extrajeron datos del Clinical Practice Research Datalink (CPRD), una de las bases de datos de registros médicos electrónicos de registros clínicos «anonimizados» más grandes del mundo. El CPRD posee información sobre más de 11 millones de pacientes en el Reino Unido, que incluye datos sobre la prescripción y el diagnóstico de medicamentos, lo que convierte a este estudio en el primer estudio poblacional en el que se examina la asociación entre la exposición a los antibióticos y el riesgo de cáncer colorrectal.

 Centrándose en un período de 23 años, los investigadores encontraron 28.890 casos de cáncer colorrectal. Compararon cada uno de estos registros de pacientes con hasta cinco “controles” sanos que nunca desarrollaron esta enfermedad, pero que tenían características similares, incluyendo su edad, sexo y lugar donde ejercía su médico generalista, lo que arroja un total de 137.077 casos “de control” para poder hacer comparaciones.

 A continuación, se sirvieron de los registros médicos para identificar y evaluar los antecedentes de cada caso y, de esta manera, determinar los factores de riesgo de cáncer colorrectal.

 Los pacientes que desarrollaron cáncer colorrectal eran más propensos a presentar uno o más de los factores de riesgo conocidos. Sin embargo, cuando consideraron estos factores en su evaluación estadística, encontraron que quienes desarrollaron cáncer de colon eran levemente más propensos a haber estado expuestos a los antibióticos (71,3% en comparación con 69,1%). Los que tenían cánceres rectales no mostraron esa asociación, pero recibieron casi la misma exposición a los antibióticos en comparación con los sujetos sanos.

 Una investigación adicional reveló que la exposición a los antibióticos solo estaba asociada con el riesgo de cáncer en el colon proximal, pero no en el colon distal, y este riesgo ocurrió particularmente después de la exposición a clases de antibióticos capaces de matar a las bacterias anaeróbicas, como los que pertenecen a la familia de la penicilina.

 Cuanto mayor era la exposición a los antibióticos, mayor era la probabilidad de que los pacientes padecieran cáncer de colon, pero el riesgo de cáncer de colon proximal aumentaba con solo 15-30 días de exposición total a los antibióticos. La asociación se revirtió para el cáncer rectal: mientras mayor era la exposición a los antibióticos, específicamente exposiciones de 60 días o más de exposición total a antibióticos a lo largo del tiempo, menos probabilidades había de que desarrollaran cáncer en este lugar del cuerpo. Los cánceres que se desarrollaron en el colon se relacionaron con la exposición a antibióticos por lo menos 10 años antes.

 Aunque muy a menudo los antibióticos son extraordinariamente eficaces para erradicar infecciones bacterianas, también pueden cambiar el equilibrio del bioma intestinal porque tienden a matar a las bacterias beneficiosas y permitir que las patógenas prosperen. Algunas de estas bacterias podrían ser cancerígenas, lo que estimularía el crecimiento de pólipos y su transformación en tumores malignos.

 En los últimos años, se han popularizado los alimentos y suplementos ricos en probióticos, en parte para tratar los desequilibrios del bioma intestinal. Pero la información sobre los probióticos es heterogénea, ya que en algunos estudios se afirma que al usar estos suplementos se logran efectos positivos; otros estudios no muestran efecto alguno o, por el contrario, efectos negativos. En lugar de intentar agregar bacterias benéficas a los intestinos, una mejor manera de evitar un mayor riesgo potencial de cáncer de colon por el uso de antibióticos consiste en prescribir los antibióticos de una manera más cautelosa.

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