Cinco motivos por los que los hispanos, los negros y los judíos deberían votar contra Trump

Por Andrés Oppenheimer

He aquí cinco razones por las cuales los hispanos, los negros, los judíos, los gays y todas las minorías deberían votar en contra de los candidatos republicanos en las elecciones intermedias del martes, especialmente aquellos de nosotros que hemos votado tanto por demócratas como por republicanos en elecciones anteriores.
Primero, porque los Estados Unidos necesita contrabalancear los poderes casi absolutos de Trump con un congreso opositor. Trump actualmente controla la Cámara de Representantes, el Senado y la Corte Suprema, y quiere intimidar a los medios independientes para que se conviertan en oficialistas, como Fox News.
Si sale victorioso con su actual estrategia electoral de incitación al odio contra los inmigrantes, se envalentonará y podría convertirse en un autócrata populista aún más hostil contra las minorías.
Segundo, porque para mantener entusiasmadas a sus bases, Trump ha demonizado a los inmigrantes y a las personas de color, creando un clima de odio racial que ha resultado en aumento meteórico de los delitos raciales.
Según un estudio reciente de la Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Color (NAACP), los delitos por motivos raciales contra negros, judíos, homosexuales e hispanos aumentaron a niveles récord este año.
El asesinato masivo del fin de semana pasado en la Sinagoga de Pittsburgh y las bombas enviadas por correo por un partidario de Trump a más de una docena de figuras del Partido Demócrata y a las oficinas de la CNN no fueron incidentes al azar. Son un resultado del discurso de odio de Trump, que ha tildado a los demócratas de anti-patrióticos y a los periodistas de “enemigos del pueblo”.
Trump comenzó su campaña presidencial de 2016 afirmando falsamente que la mayoría de los inmigrantes mexicanos son “delincuentes” y “violadores”. Como presidente, dijo que los inmigrantes indocumentados “infestan nuestro país”, un lenguaje que recuerda al utilizado en la Alemania nazi contra los judíos.
Ha separado a los niños inmigrantes latinoamericanos de sus padres y ha colocado a los bebés en jaulas. También está amenazando con terminar con los derechos de ciudadanía por nacimiento a los hijos de padres indocumentados.
Afirma, falsamente, que Estados Unidos está siendo invadido por extranjeros peligrosos y que ya hay 25 millones de personas indocumentadas en el país. De hecho, el número de inmigrantes indocumentados se ha reducido de 12.2 millones de inmigrantes no autorizados en 2007, a 11.3 millones en la actualidad, según el Centro de Investigación Pew.
Y los incidentes antisemitas aumentaron en casi un 60 por ciento en 2017, según un estudio de la Liga Antidifamación (ADL) publicado en febrero.
En tercer lugar, el desmantelamiento de Obamacare por parte de Trump ha resultado en recortes en los beneficios de salud para millones de personas, y los hispanos, afroamericanos y miembros de otras minorías se encuentran entre los más afectados.
En cuarto lugar, los comentarios humillante de Trump sobre las mujeres durante la campaña, y sus recientes declaraciones burlándose de la mujer que acusó al juez de la Corte Suprema Brett Kavanaugh de agresión sexual son un duro golpe a la dignidad y a los derechos de las mujeres.
En quinto lugar, los recortes de impuestos de Trump han beneficiado principalmente a los ricos, y su aseveración de que el desempleo ha caído a niveles sin precedentes gracias a él es tramposa. De hecho, el desempleo en los Estados Unidos ha venido cayendo dramáticamente desde 2009.
Hay muchas más razones para votar en contra de la agenda de Trump, incluyendo su retiro del Acuerdo de París sobre el Calentamiento Global, su acercamiento a los líderes autoritarios de Corea del Norte, Rusia, y Turquía, su oposición al control de armas automáticas en Estados Unidos, y sus aranceles a las importaciones que están comenzando a dañar la economía de este país y del mundo.
Con suerte, una victoria opositora el martes convencería a Trump de que su demagogia anti-inmigratoria no funciona, y lo obligaría a moverse hacia el centro. Por el contrario, una victoria de Trump el martes le demostraría que su estrategia de azuzar el odio racial le ayuda a ganar elecciones, y Estados Unidos estará más cerca de convertirse en una autocracia nacionalista blanca.

Comparte tu opinión.