|
Disfrutemos la Navidad
Como pocas, esta Navidad está marcada por la probabilidad de que la crisis económica que confronta Estados Unidos y que se extiende a otros países se refleje en los hogares. Es muy probable que la falta de recursos no haga tan abundante la cena navideña o bien que la lista de regalos no sea totalmente satisfecha. Hay tiempos buenos y tiempos difíciles. Los últimos nos permiten apreciar la suficiencia y con mayor razón la abundancia. Quienes lleguen a esta Navidad en buenas condiciones económicas, felicidades. Para quienes no sea así, quizá cuenten con posesiones muy valiosas que no necesariamente estén subordinadas a lo económico. Hay cosas que no tienen precio, como el cariño de los seres queridos, pero, muy especialmente la salud. Si se cuenta con eso se tiene una gran motivación para vivir y superarse. Vivamos pues la Navidad valorando lo positivo que hay en torno a nosotros que, si lo buscamos, encontraremos que quizá es mucho más de lo que pensábamos.
|