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El Día de la Raza, no se olvida
Si bien en los países de América Latina se celebra el "Día de la Raza" el 12 de octubre para celebrar el aniversario del Descubrimiento de América por el audaz navegante Cristóbal Colón, en 1492, en los Estados Unidos se difiere al lunes más cercano a la fecha conmemorativa de tan importante acontecimiento.
Esto ocurrió el lunes anterior de la presente semana y precisamente con esta conmemoración prácticamente se da por concluido el Mes de la Herencia Hispana que se inicia coincidiendo con el aniversario de la Independencia de varios países de América Latina, entre los que figuran México, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Chile.
En la Unión Americana la conmemoración es conocida como "Columbus Day".
De alguno de los editoriales escritos por Don Guillermo Letelier (QEPD), quien logró con su pluma conquistar importantes galardones para este medio informativo, rescatamos la narración siguiente:
"No fue nada fácil para el gran almirante el cristalizar sus ambiciosos proyectos de buscar una ruta directa y más corta para llegar al Oriente, a las Indias, China (Catay) y Japón (Cipango), sin imaginar, en la existencia de un continente desconocido, las Américas. Bien vale la pena hacer un poco de historia al respecto.
"Cristóbal Colón nació en el territorio de la República de Génova, según se cree en 1451; sus padres, Domingo Colón y Susana Fontanarrosa, eran modestos artesanos cardadores de lana, que trataron de inculcar a su hijo en las prácticas del gremio. Recibió escasa instrucción primaria y terminó embarcándose en un navío mercante que navegaba por el Mediterráneo y Portugal, satisfaciendo así sus más caras ambiciones de marino, prácticas náuticas, y estudios oceanográficos. Tras un naufragio en este último país se estableció allí y casó con Felipa Muñíz de Perestrello, hija de italianos al servicio del rey de Portugal. Aprovechando esta situación, ofreció sus experiencias de navegante a la corte de Juan II, monarca del país entonces quienes, sin desconocer las bondades y ventajas del proyecto de Colón, lo rechazaron basándose en que contaban con excelentes marinos propios tales como Vasco de Gama, Bartolomé Díaz, Pedro Alvarez Cabral y Alfonso de Albuquerque entre otros y, a que no tenían referencias personales del genovés.
"Ante esta negativa, Colón mediante su hermano Bartolomé, ofreció similares servicios a Enrique VII de Inglaterra y Carlos VIII de Francia, sin resultados positivos. Fue finalmente en España, al llevar a su hijo Diego para iniciar estudios allí, que conoció en el convento de la Rábida al prior Fray Juan Pérez, superior del mismo, quien se entusiasmó con los proyectos de Colón comprometiéndose a hablar y conseguir el apoyo de los Reyes Católicos.
"Hubo de esperar ocho largos años para lograr el éxito anhelado, puesto que los monarcas españoles, Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, estaban empeñados prioritariamente en terminar la reconquista española contra los árabes, cosa que ocurrió con la toma de Granada en 1492.
"Gracias a las decisivas gestiones de Fray Antonio de Marchena y Fernando de Talavera, así como los duques de Medinasidonia y Medinaceli ante los académicos y eruditos de la Universidad de Salamanca, éstos aceptaron los planes de Colón declarándolos viables y útiles para la causa de la corona española.
"Mediante las "Capitulaciones de Santa Fe", en abril de 1492, contrato firmado con los reyes, se estipulaban las condiciones en que el genovés sería almirante, virrey y gobernador de las tierras que descubriera, transmitiendo estos títulos a sus descendientes. Además, sería dueño de la décima parte de las rentas del comercio de aquellos países, y se le equiparía una flotilla de tres naves contribuyendo Colón con una octava parte del monto total. Careciendo el futuro almirante de toda clase de bienes para el efecto, buscó la ayuda de un socio adinerado, vecino del puerto de Palos de Moguer, comerciante y gran marino, Martín Alonso Pinzón, quien, con sus hermanos, apertrecharon las naves y con su prestigio consiguieron encontrar y embarcar tripulaciones para las mismas, tarea no fácil dada la ignorancia y desconocimiento de la gente para un viaje ignoto, peligroso y lejano.
"El 3 de agosto de 1492, zarparon con rumbo a las Islas Canarias las tres carabelas desde el Puerto de Palos con 120 hombres a bordo, siendo la mayor de ellas "La Santa María" con sólo 180 toneladas de desplazamiento, donde recalaron varios días después para reabastecerse de víveres, alimentos y agua fresca.
"Se calcula que el 7 de septiembre zarpó la flotilla desde el Archipiélago, con rumbo desconocido hacia el occidente, y durante treinta y cinco días no fue avistada tierra en parte alguna cundiendo el temor e intranquilidad entre la tripulación.
Justo a los setenta días de su salida de España, temprano en la mañana, Rodrigo de Triana, lugarteniente de Colón, avistó tierra el 12 de octubre de 1492 en una pequeña isla perteneciente al actual archipiélago de las Bahamas o Lucayas y que fue bautizada como San Salvador por ser ese día, el santoral correspondiente y cuyo nombre aborígen era designado como Guanahani.
Desde esa fecha se inicia para el mundo del Renacimiento el punto de partida del descubrimiento, conquista, colonización, independencia y desarrollo ulterior de este inmenso continente en el cual nuestra gran nación tiene destacada participación.
Magna proeza realizada por el insigne navegante con tesón, esfuerzo y sacrificios sin límites y tan mal recompensada su empresa por sus contemporáneos y seguidores en el curso de la historia, desconociendo incluso datos claves para su biografía.
El Continente descubierto no lleva su nombre; se ignora la fecha y lugar exacto de su nacimiento; se desconoce en definitiva y hasta hoy en día, donde reposan sus cenizas; no se sabe con exactitud cuál fue la primera isla que pisó tierra Colón en las Bahamas y cuál es realmente Guanahani; finalmente, su muerte en España fue sola, triste, pobre y enjuiciado por cargos reales o aparentes en sus últimos años.
"Son algunas entre otras, las ingratitudes para con los grandes hombres que nos depara la historia, desgraciadamente, en reiteradas oportunidades".
Hasta ahí la referencia a esta narrativa. El Mes de la Herencia Hispana fue establecido para resaltar los valores y aportaciones de destacados hispanos en el campo de las letras, la ciencia, tecnología y liderazgo en general, por lo que justo es reproducir parcialmente este artículo que nos brinda un mayor conocimiento histórico de la celebración que esta semana concluye y nos recuerda que la presencia de hispanos en esta gran nación ha sido muy valiosa, y en muchas ocasiones, incomprendida.
Es misión de la actual y futuras generaciones mantener vivo el recuerdo y orgullo de las tradiciones de la comunidad hispana, sin cuya presencia, en muchas latitudes de los Estados Unidos, no se podría entender su nivel económico y progreso.
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