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• DOLOR EN UNA PIERNA
P.- ¿Qué puede ser un dolor lumbar que se extiende por la pierna derecha?
R.- Esto es una molestia muy común y lo que indica es que hay una compresión de una raíz nerviosa. El nervio ciático es el que inerva los músculos de los muslos y de las piernas. Está compuesto por varias raíces nerviosas que nacen a diferentes niveles de la columna lumbar. Entre cada una de las vértebras que forman la columna hay un disco y por debajo de cada disco sale una raíz nerviosa; las últimas cuatro raíces nerviosas se juntan y forman un tronco, que es el nervio ciático.
Cuando se tiene una hernia o una protusión de alguna parte de ese disco de donde sale alguna de las raíces nerviosas, éstas son comprimidas y se produce un dolor que se conoce comúnmente con el nombre de ciática.
Dependiendo del grado de compresión y de cuántas de las raíces nerviosas que componen el nervio estén afectadas, este dolor se presenta en diferentes niveles. Es un dolor muy característico porque comienza en la parte baja de la espalda y se irradia hasta la extremidad inferior del lado en que esté protuído el disco. En algunos casos el dolor es tan intenso que el paciente debe ser internado.
El diagnóstico es fácil; se realiza a través de un MRI, que es un estudio radiológico, que nos permite ver cómo está afectado el disco, y el tratamiento, si el caso es muy severo, requiere de cirugía.
• INFECCION VIRAL
P.- ¿Qué es la culebrilla?
R.- Esta es una infección por el virus del Herpes, o el Varicela virus, que es el mismo virus que produce la varicela en los niños y en los adultos. Este virus también puede producir lesiones en la piel, con la característica de que son lesiones que van siguiendo el trayecto de una raíz nerviosa. Es muy común verlo en los nervios sub-costales, los que van por debajo de las costillas. Generalmente se presenta como un dolor tipo quemante, y se observa también la aparición de unas pequeñas ampollas.
Es una infección viral, que cuanto más temprano se trate es mejor, porque cuanto más tiempo dure la inflamación del nervio hay más posibilidades de que haya degeneración de este nervio y quede lo que se llama "dolor post-herpético". Este es un dolor que permanece aún después de que las lesiones desaparecen; puede estar allí por años y a veces es tan difícil de quitar que hay que recurrir a la cirugía para desconectar esa raíz nerviosa.
En la mayoría de los casos no se llega a estos extremos porque a través de la información que se proporciona las personas afectadas buscan tratamiento cada vez en etapas más tempranas, y esto hace que el problema no se haga crónico.
Existen medicamentos muy efectivos, sobre todo cuando se solicita ayuda en la primera etapa, para tratar esta infección virósica.
Es una infección bastante común, sobre todo en las personas mayores de edad. Se dice que el virus está latente en los ganglios y que si la persona tiene una disminución en sus defensas, o enfermedades crónicas, tiene más posibilidades de que este virus se manifieste.
• PROBLEMAS EN LA GARGANTA
P.- Tengo una niña de cinco años de edad que tiene muy seguido problemas con las anginas. La tuve que llevar a un especialista que me dijo que la única manera de que este problema no se repita es quitándoselas. Mi pregunta es si después de la operación esto le puede afectar. Supongo que cada cosa que tenemos en el cuerpo es porque la necesitamos. Si se las quitan ¿no le va a afectar a la niña en el futuro?
R.- Es una buena pregunta porque hay muchos mitos acerca de quitar las amígdalas, porque éstas son parte de los tejidos de defensa que tenemos en el cuerpo. Pero en algunos casos las amígdalas causan problemas, como es el caso de quienes las tienen muy inflamadas padeciendo de angina constantemente. En estos casos es indicado quitarlas. El daño por la falta de las amígdalas es cero. Es una parte muy pequeña del cuerpo lo que se está removiendo. La predisposición a la inflamación de las amígdalas es normalmente hereditaria. La operación es muy sencilla, dura a lo máximo 15 minutos, aunque sí requiere de anestesia general. Las amígdalas de remueven a través de la boca. Son como una fruta colgando de un árbol, están libres de todos los lados y solamente están pegadas por una parte muy delgada; lo único que hay que hacer es desprenderlas de allí. Luego de la operación, por tres o cuatro días hay que comer únicamente cosas frías y dulces, como helados, gelatinas, etc. Lo frío evita el sangrado y ayuda también para que no haya dolor.
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