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• PROBLEMAS URINARIOS
P.- Tengo 30 años de edad, trabajo en una carnicería, y hace dos meses comencé con un problema que me trae muy preocupado. Como no me gustan las sodas ni el café tomo sólo agua, pero últimamente tengo mucha sed. Lo que me extraña es que como a la media hora de tomar agua me da como un dolor en la vejiga que me fatiga lentamente y siento ganas de ir al baño. También siento el orín como bien caliente.
R.- En personas con historia familiar de diabetes es común encontrar este tipo de síntomas al comienzo de la enfermedad; mucha sed, ganas de orinar a cada ratito, mucha debilidad y fatiga. Pero estos síntomas también pueden ser manifestación de otros problemas, como por ejemplo, una infección en la vejiga. Una infección urinaria es algo muy común y se puede presentar de esa forma.
De todas maneras, cualquiera de las dos posibilidades requiere que se vea a un médico, ya que no es bueno dejar que este problema se resuelva por sí solo en la medida en que puede progresar. El médico hará un examen médico, una historia clínica, exámenes de orina y de sangre, y con ello podrá determinar el diagnóstico y prescribir el tratamiento adecuado.
• MOLESTIAS ESTOMACALES
P.- Ultimamente hay días en que si tomo agua, el agua me llena, y traigo el estómago así grandísimo, que a veces aunque coma bien poquito ya ando muy llena y me siento muy mal. A veces siento una debilidad en la boca del estómago. No tengo muchos gases pero sí muchas agruras. También a veces siento un dolorcito en la parte derecha, por donde está el hígado.
R.- Los dos problemas más comunes que habría que descartar como causa de estas molestias, para lo cual tiene que ver a su médico, serían una gastritis o úlceras en el estómago o en la porción primera del intestino delgado. Esto es lo que pudiera estar manifestándose por las agruras, por la sensación de tener el vientre lleno y también por ese dolor que la gente describe como un ‘vacío’, y que indica que hay una irritación de las paredes del estómago.
Es muy importante consultar porque en el 95% de los casos esto es ocasionado por una bacteria que se llama ‘helicobacter pylori’, la que es fácil de diagnosticar en la misma oficina del médico. Hay tratamiento muy efectivo para esta infección y no hay que dejarla sin atender, porque esta bacteria se ha asociado con el cáncer de estómago al paso de los años.
La otra posibilidad que hay que descartar es la presencia de piedras en la vesícula. Cuando éstas existen también se tienen molestias al comer, sobre todo cuando se ingieren alimentos grasos; existe la sensación de ‘llenura’, distensión abdominal, a veces las evacuaciones son un poco suaves, y hay dolor en la parte derecha del vientre, donde está el hígado, y que es donde está también la vesícula. La vesícula está localizada por debajo de higado.
Esto es fácil de ser diagnosticado mediante un ultrasonido.
En algunos pacientes se encuentran los dos problemas al mismo tiempo; esto es bastante común.
• HISTERECTOMIA O REMOCION DEL UTERO
P.- Tengo 48 años de edad y hace dos años me hicieron una histerectomía porque tenía tumores. Desde el momento en que me dijeron que me iban a quitar la matriz tengo una depresión que no he podido superar, me siento personalmente muy mal. Quisiera saber por qué es esto y si hay algo que pueda hacer para sentirme mejor.
R.- Esta es una sensación que muchas mujeres comparten después de una histerectomía, que es la remoción del útero o matriz, y en realidad no hay una causa orgánica para esta depresión. De hecho, para algunas mujeres es una tranquilidad el ya no tener más ese sangrado excesivo, porque una de las principales causas por la que a las mujeres le quitan la matriz es el sangrado vaginal muy abundante. Tanto que muchas de ellas, por años, tienen anemia y necesitan transfusiones de sangre, o se les forman coágulos que les causan mucho dolor, de modo que cuando les quitan la matriz lo que sienten es alivio.
Siempre repetimos que la matriz sólo sirve para dar hijos o para dar problemas, de manera que si ya se tuvo el número de hijos deseados y la matriz está dando problemas y poniendo en riesgo la vida, lo mejor es quitarla.
Sin embargo, para otras mujeres, aunque ya hayan tenido el número de hijos que querían, el hecho de quitarles la matriz, si no están preparadas psicológicamente, se traduce como que no están completas, como que les han quitado algo que les daba vida, que constituía su función como mujer.
En estos casos es importante que el médico refiera a las pacientes con un psiquiatra o un psicólogo para que juntos puedan ir analizando estos sentimientos, hasta llegar a aceptarlos como algo normal, dentro de lo que cabe, dentro de los innumerables problemas de salud que pueden presentarse.
Un gran porcentaje de mujeres, para los 50 años de edad, ya no tienen la matriz porque es un órgano muy sensible, que responde a hormonas, y ya después que los ovarios no están produciendo hormonas comienzan a dar ciertos tipos de problemas. Incluso algunos a etapas más tempranas.
En algunos casos, aparte del tratamiento psicológico es necesario prescribir algunos medicamentos para la depresión. Estos pacientes deben tener un buen apoyo familiar. El marido o compañero también debe estar bien informado, porque hay muchos mitos o falta de conocimiento acerca de este tema, que necesitan ser aclarados.
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