|
¿Cómo ayudará EU a México?
Tuvieron que morir asesinados brutalmente tres norteamericanos en Ciudad Juárez —personas ligadas al consulado de EU— para que las pláticas de "colaboración bilateral" en el combate al narcotráfico se aceleraran.
Esta semana diversos anuncios, tanto de los gobiernos de México y de Washington, así como editoriales severos en la prensa estadounidense, dieron un giro interesante al tema de inseguridad nacional que estamos viviendo en el país.
Dos rotativos de importancia se encargaron de catalizar la discusión. Por un lado, The Wall Street Journal se lanzó fuerte esta semana señalando que la estrategia de Felipe Calderón de enviar al Ejército a ciudad Juárez "ha fallado". "Es la capital mundial de los asesinatos", comentó el Journal. Por su parte, The Washington Post ofreció el contrapeso en la balanza y más bien apuntó al gobierno de Washington por su falta de respaldo a la guerra contra las drogas en el país vecino.
"La ayuda que Estados Unidos brinda a México para la lucha contra el narcotráfico, y específicamente en la lucha contra los cárteles en Ciudad Juárez, es insuficiente", escribió el Post.
Por su parte, ambos gobiernos anunciaron para el 23 de marzo una visita encabezada por Hillary Clinton, la secretaria de Estado, y una comitiva "pesada" de funcionarios y estrategas militares. Y Felipe Calderón irá en abril a Washington en calidad de visita de estado y es posible que se presente en el Congreso norteamericano para exponer la magnitud del problema que se está viviendo.
Para muchos, los acercamientos entre ambos países ha sido un protocolo que no ha fructificado en acciones concretas. Existe por ejemplo la famosa "Iniciativa Mérida", un plan diseñado en el 2007 para ayudar con mil 400 millones de dólares a combatir la lucha contra el narcotráfico en México y Centroamérica, pero pocos resultados se han visto.
Igualmente se han hechos experimentos de colaboración fronteriza, como la realizada en febrero en la frontera de Sonora y Arizona, en donde agentes y militares de ambos países iniciaron una estrategia de intercambio de inteligencia.
Pero no existe hasta el momento ningún operativo formal, binacional y estratégicamente organizado para contener esta amenaza a la seguridad nacional de México y, para muchos, también de Estados Unidos.
De aquel lado de la frontera, sigilosamente,se ha establecido una muralla no sólo de obstáculos físicos (con cercas y muros) en gran parte de la franja fronteriza, sino también una muralla de equipos tecnológicos de defensa.
Es decir, cada país parece trabajar hasta el momento por su lado para enfrentar un problema evidentemente binacional y de alcances de inestabilidad social profunda.
Quizá sea hora de dejar el protocolo y el encuentro diplomático casual para entrar en el terreno pragmático y establecer acciones y condiciones para combatir el tráfico de drogas. Seguramente la experiencia colombiana (en donde Estados Unidos intervino con recursos militares) será comentada en estas reuniones y surgirá como un tema que revolcará el estómago de los defensores de la soberanía nacional.
No obstante, todas las opciones deben de ser consideradas. El problema es tan mayúsculo que por eso muchos estrategas en EU ven a México como un nuevo Pakistán o un nuevo Afganistán.
|