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Un papel muy necesario
La información y la tecnología asociada a ella corren velozmente hoy en día. Se supone que su evolución debería hacernos más libres, pero al mismo tiempo se presentan fenómenos sociales que como paradoja atoran mucho de nuestro avance como sociedades democráticas.
Acaba de aparecer, por ejemplo, un nuevo diario en Estados Unidos llamado The Daily dirigido solamente a tabletas digitales (IPads en una primera etapa y el resto de las tabletas más adelante). Nació esta nueva publicación, creada por el magnate de medios Rupert Murdoch, como promotora de la libertad y de fomento a la tolerancia, en medio de la crisis de Medio Oriente y Africa en donde ciudadanos buscan derrocar a presidentes y tiranos que ya expiraron en capacidad para gobernar.
El rol de las redes sociales y de los teléfonos móviles ha sido crucial para la organización de esas manifestaciones. Y ha sido tanta su influencia que los gobiernos han intentado bloquear los servicios de accesos a estos medios de comunicación.
Actualmente, con el Internet disponible prácticamente en cualquier lugar —hoteles, cibercafés, escuelas— los ciudadanos se preguntan: ¿para qué comprar y leer más los periódicos?
En "la red" abundan los sitios de noticias (incluso periódicos digitales locales) y muchos de ellos en modalidad de tiempo real, es decir, con actualización a la hora.
¿Entonces necesitamos más a los periódicos de papel? Es más... ¿necesitamos más a los periodistas?
Es cierto que nuestra fama no anda muy bien. A muchos periódicos se les tilda de amarillistas, " cobardes y negativos, por eso muchos lectores nos han abandonado.
A pesar de nuestros errores, el periodismo local juega un papel determinante en nuestras comunidades. En estos tiempos de aceleración informativa, en donde somos constantemente inundados con noticias, necesitamos de alguien que nos ayude a seleccionarlas, jerarquizarlas
y empaquetarlas para invertir bien nuestro tiempo.
Ésta es precisamente una de nuestras funciones: ayudarle a usted, estimado lector, a digerir el caos informativo cotidiano.
Los diarios están entendiendo que su papel tiene que ir más allá de informar y formar opiniones. También están aprendiendo a servir de "gestores" sociales para ayudar a sacar a sus comunidades adelante.
Nuestras autoridades, por ejemplo, olvidan generalmente trasladar sus promesas de campaña a los hechos. Es aquí cuando los periódicos entran a "fiscalizar" a la autoridad, gestionando en favor de sus lectores y apurando a aquélla a sacar las obras adelante mediante la exposición de denuncias, quejas, evidencias, etc.
La inseguridad que vivimos en nuestras ciudades es otro de los aspectos en que nos ocupamos los periodistas. A muchos no les gusta en particular la famosa "nota roja", siendo en algunos casos tan extrema que les causa repugnancia su presentación.
Es cierto, muchas veces se distorsiona la forma. Sin embargo, la cobertura y seguimiento de los delitos es una forma de colaborar en la sociedad para apurar la persecución y solución de los mismos. Y también para generar esfuerzos preventivos.
En un mundo cada vez más caótico, materialista y deshumanizado la labor de los periodistas adquiere por ende mayor valor.
El nuevo diario The Daily y los que lo emulen en Internet y dispositivos móviles seguirán siendo una fuente alternativa para localizar datos que nos solucionen la vida de una manera más práctica y oportuna, pero difícilmente podrán sustituir a nuestros diarios de papel por un buen tiempo.
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