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El Peje anda "coqueto"
No fue en "lo oscurito" ni tampoco en alguna remota cabaña por el Ajusco...
Andrés Manuel López Obrador se reunió en días pasados —a puerta abierta— con un nutrido grupo de empresarios norteños para exponer sus ideas con miras a las elecciones del 2012 en México.
En otros tiempos, esto hubiera resultado algo más que imposible de vivir, mucho menos de contar...
"El Peje" anduvo de "coqueto" en Monterrey y platicó con cientos de empresarios en un evento convocado por Alfonso Romo, uno de los más prominentes industriales mexicanos quien en alguna ocasión también apoyó al ex-presidente Vicente Fox.
Y no es que precisamente el magnate empresarial quiera apostarle a López Obrador (uno de los allegados más cercanos de Romo, Bruno Ferrari, es actual secretario de Economía con el gobierno panista de Felipe Calderón).
Más bien, el encuentro con el perredista fue una señal de que diferentes sectores de la iniciativa privada quieren ver opciones porque contemplan la caballada panista y la alternativa priísta (a través del eje de contubierno Peña Nieto-Televisa) como modelos de poco calibre y, hasta cierto punto, de riesgo.
López Obrador se mostró "de pechito" con los industriales y comerciantes norteños y aclaró que no está en contra de los hombres de empresa.
"Nosotros no podemos estar en contra de quien invierte y genera empleos. Esto no es retórica, no es discurso, no vengo aquí a dorarles la píldora o a querer quedar bien con ustedes, vengo a informarles", dijo el perredista en un evento realizado en el centro de negocios Cintermex de Monterrey.
Contrario a visitas previas para promover su proyecto presidencial, Andrés Manuel López Obrador despertó un alto interés de empresarios y líderes sociales de Nuevo León. Los asistentes fueron convocados por el movimiento "Despierta México" auspiciado por Alfonso Romo y Fernando Turnet.
¡Cómo estaría el interés por escuchar su propuesta que hasta panistas estuvieron en uno de los eventos! Entre otros asistieron Fernando Canales Stelzer (hijo del ex-gobernador del mismo nombre) y Mauricio Sada Santos.
Incluso, el ambiente estuvo tan relajado que "El Peje" se atrevió a bromear con los empresarios y en referencia a René Bejarano les dijo: "De mí pueden decir muchas cosas: pero nunca van a poder decir que soy incongruente, mucho menos ratero... Me pueden llamar 'Peje', pero no soy lagarto, nada que ver con Bejarano, que quede claro".
Para muchos el discurso de López Obrador es de dos pistas. Mientras en Tamaulipas atacó a finales de agosto a los grupos de poder económico y dejó entrever su amor por la corriente socialista, en Nuevo León optó por darle espacio a los empresarios y mostrar una faceta más pro-capitalista.
En Tamaulipas algunos recordarán que convocó a una “ insurgencia cívica y una revolución de las conciencias para construir un nuevo pacto social".
"La actual convivencia ya se desintegró debido a la concentración de la riqueza en unas cuantas manos, mientras la mayoría de la gente prácticamente no tiene nada”, dijo durante su gira por Matamoros hace dos meses.
López Obrador no puede negar su vocación por el socialismo y su pasión por el populismo como fórmula de gobierno. Sus años como jefe capitalino y sus acciones dejaron huella expresa de lo que sería su mandato si llegara a la presidencia en el 2012.
"Pero la gente cambia con el tiempo", dirán muchos. Pero para otros, este "Peje lagarto" tiene la lengua tan larga como la cola, aunque se la menee alegremente a empresarios aún indecisos en sus preferencias políticas.
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