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¿Qué es la anemia?
Anemia significa una disminución en la concentración de glóbulos rojos, que son las células de la sangre que se encargan de transportar el oxígeno de los pulmones al resto del cuerpo. La hemoglobina es la proteína dentro de los glóbulos rojos que le permite efectuar esta función. Los niveles de hemoglobina normales en el hombre son entre 14 y 16 g/100 ml., y en la mujer son entre 12 y 14 g/ ml.
Los glóbulos rojos se forman en la médula ósea (que se podría considerar el equivalente del tuétano en los animales) en un período de aproximadamente 5 días. En esta fase inicial cambian su aspecto y acumulan la hemoglobina, cuando están listos para salir al torrente sanguíneo, se les conoce como reticulcitos. Los reticulocitos terminan su maduración en la sangre rápidamente y circulan como glóbulos rojos maduros un promedio de 120 días. Al término de este tiempo, se destruyen, generalmente por el bazo (un órgano que se encuentra en el lado superior derecho del abdomen), para formar nuevos glóbulos rojos.
La anemia puede tener diferentes causas. Puede deberse:
a pérdida de sangre (como en el caso de sangrado excesivo),
a la destrución de los glóbulos rojos (como en el caso de ciertas infecciones o de ciertos problemas hereditarios) o
a la dificultad para que se produzcan los glóbulos rojos (por un problema en la médula ósea, o por falta de los elementos que forman la sangre, como el hierro, la vitamina B12 o el ácido fólico, que es otro tipo de vitamina B).
¿ Cuáles son los síntomas?
Los síntomas dependen del tipo de anemia, de su severidad y del tiempo que ha tomado en que bajen los glóbulos rojos. Obviamente que entre más rápidamente baje la hemoglobina, los síntomas serán más marcados y entre más baja sea la concentración de la hemoglobina, mayores serán las molestias.
Los síntomas de anemia incluyen:
• cansancio
• dolor de cabeza
• mareo
• falta de aire
• palpitaciones
• ardor en la lengua
• dificultad para concentrarse
• depresión y confusión
¿ Cómo se diagnostica la anemia ?
El diagnóstico se sospecha por los síntomas y se establece con un examen de sangre. Además de mostrar un nivel bajo de hemoglobina, el observar la sangre bajo el microscopio nos permite ver a los glóbulos rojos, su tamaño, su color, su forma y otras características. Esto nos puede hacer sospechar ciertos tipos de anemia. A veces es necesario hacer otros exámenes de sangre o una pequeña biopsia de la médula ósea para determinar el tipo de anemia con exactitud. La médula ósea sería el equivalente del tuétano en los animales. La biopsia de la médula ósea se puede realizar en la oficina del hematólogo (el médico especializado en problemas de la sangre), y se hace bajo anestesia local. Toma unos cuantos minutos solamente).
La próxima semana hablaré de los diferentes tipos de anemia y del tratamiento.
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