Disputa doméstica habría propiciado masacre en iglesia

Investigators work at the scene of a mass shooting at the First Baptist Church in Sutherland Springs, Texas, on Sunday Nov. 5, 2017. A man opened fire inside of the church in the small South Texas community on Sunday, killing more than 20 people.(Jay Janner/Austin American-Statesman via AP)/Austin American-Statesman via AP)

•Héroe anónimo confrontó al atacante

San Antonio, (Notimex).- Un hombre, que desea permanecer en el anonimato, se convirtió en héroe este domingo al confrontar a balazos a Devin Patrick Kelley, el pistolero que mató a 26 personas en la Primera Iglesia Bautista de la comunidad de Sutherland Springs, al sureste de San Antonio, de acuerdo con varios testigos.

Kevin Jordan, quien vive a un lado de la iglesia, narró a la estación de televisión  KENS-TV de San Antonio, que estaba afuera de su casa cambiando el aceite de su automóvil cuando Kelley comenzó su asalto mortal.
Jordan dijo que su vecino, a quien describió como un hombre que haría cualquier cosa por cualquier persona, corrió con un arma y luego disparó al sospechoso mientras se ocultaba detrás de un automóvil.
“Si no fuera por él, el tipo no se habría detenido”, dijo Jordan a KENS-TV. Explicó que su vecino también disparó a la cabina del vehículo del sospechoso mientras se alejaba a toda velocidad.
Freeman Martin, director de los Rangers, la policía elite del Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS), confirmó en rueda de prensa la noche del domingo que un residente de Sutherland Springs, confrontó con su rifle al sospechoso.
Otro residente, Johnnie Langendorff, conducía su camioneta cerca de la Primera Iglesia Bautista, la mañana del domingo, cuando vio a los dos hombres disparándose el uno al otro.
“Llegué a la intersección donde ocurrió el tiroteo. Vi a dos hombres intercambiando disparos, el otro era residente de la comunidad”, explicó Langendorff a la prensa la noche del domingo.
“El atacante de la iglesia estaba huyendo en su vehículo, el otro caballero vino y dijo que necesitamos perseguirlo. Y eso es lo que hice, solo actué “, dijo Langendorff a la estación de televisión local KSAT.
“Era un miembro de la comunidad y vino a mi vehículo con su arma”, dijo Langendorff sobre el héroe anónimo que había confrontado al atacante.  “Explicó muy rápido lo que sucedió. Se subió al  automóvil y supe entonces que había que seguirlo”.
Langerdorff relató que con la adrenalina en su cuerpo, condujo su vehículo a alta velocidad a través del tráfico mientras trataba de alcanzar el automóvil del  pistolero que huía.
El velocímetro alcanzó los 150 kilómetros por hora mientras, Langerdorff conducía con una mano y con la otra sostenía el teléfono celular con el que hablaba con la policía.
“Estuve hablando por teléfono todo el tiempo”, dijo. “Les di la dirección a la que íbamos, en qué camino y todo, y que el vehículo estaba a la vista y que me estaba acercando cada vez más a él”.
El vehículo de Kelley, sin embargo, se salió de la carretera y cayo en una zanja a unos 18 kilómetros al norte de Sutherland Springs. Langerdorff dijo que estacionó luego su camioneta a unos metros del otro vehículo.
“El caballero que estaba conmigo salió, apoyo su rifle en el cofre de la camioneta y apunto hacia el sospechoso, diciéndole que saliera. No hubo movimiento, no hubo nada de eso. Solo sé que sus luces de freno estaban funcionando de vez en cuando, por lo que podría haber estado inconsciente por el accidente o algo así, no estoy seguro “, dijo, Langerdorff. 
La policía llegó al lugar cinco o seis minutos después, dijo Langerdorff. Las autoridades aun no determinan si Kelley había muerto a consecuencia de una herida de bala auto infligida o si había recibido un disparo del hombre que lo confrontó al salir de la iglesia.
El sheriff del Condado de Wilson, Joe Tackitt, informó que había hablado con el vecino a quien se le acredita haber disparado y perseguido al pistolero.
 “Aparte de que no quiere que le hablen … no cree que sea un héroe, pero creo que sí lo es”, dijo Tackitt, quien agregó que el hombre no quiere hablar con ningún medio de comunicación.

Disputa doméstica habría propiciado masacre

La masacre de 26 personas este domingo en una iglesia bautista de una comunidad al sureste de Texas, considerada ya la peor en la historia del estado, fue ejecutada por un exmilitar identificado como Devin Patrick Kelly, quien tenía una disputa con su suegra. 

Funcionarios federales y estatales informaron en rueda de prensa este lunes que Kelly mantenía una disputa con su suegra a quien había amenazado en varias ocasiones.
La suegra de Kelly, quien no fue identificada, formaba parte de la feligresía que asistía a la Primera Iglesia Bautista de Sutherland Springs, al sureste de San Antonio, pero las autoridades no precisaron si acudió a la iglesia el domingo y si se encuentra entre los muertos o lesionados.
“Había una situación doméstica en la iglesia; la suegra del sospechoso acudía a la iglesia y había recibido amenazas de él a través de mensajes de texto”, dijo Freeman Martin, director de los Rangers, el cuerpo élite de policía del Departamento de Seguridad Pública de Texas, a cargo de la investigación.
“El había expresado ira contra su suegra”, agregó Martin.
Kelly, 26 años de edad, era un exmilitar que prestó servicio en la Base Hollman de la Fuerza Aérea en Nuevo México, pero fue juzgado por una corte castrense en 2012 por cargos de agredir a su esposa e hijo y fue sentenciado a 12 meses de reclusión. Luego fue degradado y dado de baja por “mala conducta” en 2014.
Las autoridades no precisaron si la disputa con su suegra estaba relacionada a esa situación.
Los investigadores han descartado como motivos de la masacre la posibilidad de terrorismo interno, odio racial o religioso, indicó Martin.
Martin precisó que de las 26 personas que murieron, 23 fueron asesinados dentro de la iglesia, dos afuera del templo y una persona falleció en un hospital. Las víctimas fatales tenían edades comprendidas entre los 18 meses y los 77 años.
El funcionario informó que entre los 20 lesionados, cuyos rangos de edad van de los cinco a los 72 años, cuatro permanecen en condiciones graves, 10 están bajo condición médica crítica y seis están en condición estable o han sido dados de alta.
Las autoridades dijeron que los nombres de todas las víctimas se darán a conocer una vez que se termine de notificar a sus familiares.
Martin confirmó que existe un video de la masacre, que es analizado por especialistas de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), institución auxiliar en la investigación.
La Primera Iglesia Bautista de Sutherland Springs, acostumbraba subir cada semana a la Internet un video de sus servicio dominical.
Luego del ataque, Kelly salió de la iglesia y fue confrontado a balazos por un residente de Sutherland Springs, que logró lesionarlo, cuando este huía del lugar a bordo de una camioneta deportiva marca Ford.
El residente, quien ha pedido a las autoridades permanecer anónimo, pidió la ayuda de un automovilista que pasaba por el lugar y ambos salieron en persecución del sospechoso.
Martin dijo que mientras huía, Kelly se comunicó por teléfono con su padre a quien le notificó de los hechos y le dijo que “no creía que el pudiera librarla”. El funcionario confirmó que Kelly se suicidó, aunque no aclaró si lo hizo antes o después de que su auto saliera de la carretera y se estrellara.
Kelly no tenía licencia para transportar armas, pero habría adquirido el rifle que utilizó para perpetuar la masacre y al menos otras tres pistolas de manera legal, en algo que aún es investigado por las autoridades.
Funcionarios de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) informaron que en total, Kelly adquirió cuatro armas, incluído el rifle Ruger AR-556, que compró en abril de 2016 en una tienda de San Antonio.

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