La seguridad fronteriza

José Luis B Garza
José Luis B Garza

• McAllen, descenso en sus ventas

• Acciones acertadas no tienen fronteras

Por José Luis B. Garza

Pocas ciudades en los Estados Unidos registraron en los últimos años un crecimiento económico tan importante como las que se encuentran en el Valle de Texas.

La otrora región agrícola de los años sesentas, que atrajo a miles de personas de varias partes de los Estados Unidos y México, ante la gran demanda de mano de obra para sembrar o levantar cosechas de diversos productos, se fue transformando, gracias a la llegada de industrias, que si bien operaban bajo el plan de “plantas gemelas”, más conocidas como maquiladoras actualmente, generan empleos y riqueza en ambos lados de la frontera, además de una extraordinaria oferta de productos y servicios que son adquiridos por cientos de miles de consumidores mexicanos.

Lo anterior sin contar las importaciones y exportaciones por los puentes internacionales que suman millones de dólares mensualmente.

Así, el sur de Texas, como muchas regiones fronterizas de los Estados Unidos, han vivido épocas de verdadera bonanza gracias al comercio que se convirtió en un factor esencial en el desarrollo y bienestar de los residentes de esta importante área, además de permitir, gracias a los impuestos generados, realizar importantes obras de infraestructura que transformaron  la realidad urbana regional.

Pero todos estos factores  establecen un balance en la economía que de alguna forma se vuelve dependiente de que no se reduzca el flujo de las actividades que le permiten dar continuidad a su progreso.

Uno de esos factores es el comercio, que, dependiente de la concurrencia de los consumidores mexicanos se ha visto afectado a partir del fin del año anterior.

La retórica del nuevo presidente de los Estados Unidos, con sus amenazas y ofensas a los mexicanos al principio de su  campaña presidencial; los rumores de las revisiones exageradas en los puntos de inspección; las órdenes ejecutivas en contra de extranjeros y el rechazo de muchos mexicanos a la política discriminatoria tuvieron un dañino efecto en el comercio texano  fronterizo.

Si a lo anterior agregamos que ciudades de Nuevo León y Tamaulipas desarrollaron planes y promociones para mantener a sus consumidores comprando en las áreas donde residen, no deben asombrar los resultados que hoy se muestran y que denotan una sensible baja en las ventas en el comercio del Valle de Texas, que se revela oficialmente por parte de la oficina de de la Contraloría Estatal. No es una catástrofe, desde luego, pero sí es un indicador que debe ser tomado en cuenta por todos los efectos que implica.

Pero hay un elemento más que ha sido manejado en las últimas semanas como argumento para disuadir a residentes de ciudades del interior de venir a la frontera texana a realizar compras: La violencia que se recrudeció en la ciudad de Reynosa.

Bajo el argumento de que existe peligro al cruzar esa ciudad para internarse en territorio texano hay quienes han lanzado advertencias no siempre fundadas.

El clima de violencia registrado hace algunos días en Reynosa  con saldo de pérdidas ampliamente divulgadas, han provocado, hay que reconocerlo también, una reacción por parte de las autoridades tamaulipecas que han dado especial énfasis en sus esfuerzos por hacer retornar la tranquilidad a la agredida población.

No es un problema nuevo, pero las soluciones y planes oficiales que en el pasado se han anunciado parece  que no han dado el resultado que se esperaba por parte de la ciudadanía tamaulipeca y, por extensión, de la de Texas, que también representa un importante recurso económico para las ciudades fronterizas tamaulipecas.

Las comunidades fronterizas texanas y tamaulipecas están estrechamente ligadas.

Este lunes el gabinete de seguridad del Gobierno de México sesionaría en Reynosa.

Hay al parecer, una nueva estrategia por parte del gobierno estatal propuesta a la Federación.

Hay  también, parece, un principio de coincidencia y acción que deberían dar resultados.

Las acciones efectivas y acertadas son requeridas con urgencia en bien de los residentes, no solamente de Tamaulipas, sino por lo expresado, de los de Texas también.

   

Comparte tu opinión.