Miriam Rodríguez estuvo en el Valle antes de su trágico destino

Alamo.- Durante su estancia en esta ciudad durante la bienvenida a la “Caravana del miedo”, Miriam Rodríguez, usando muletas, expresó las razones de su activismo para encontrar a personas desaparecidas en México.

McAllen.- Hace unos días en Tamaulipas se dio conocer el homicidio de una de las luchadoras por los derechos humanos de esa entidad, Miriam Elizabeth Rodríguez Martínez, quien fue atacada en su casa donde le dispararon para privarla de la vida.

La repercusión ha sido enorme a nivel internacional, no tan sólo por tratarse de una incansable activista de la lucha por encontrar personas desaparecidas, sino porque ella misma fue una de las víctimas del sufrimiento por la desaparición de una hija, cuyos restos fueron localizados dos años después de su ausencia entre los despojos mortales de otras víctimas de la violencia y la inseguridad que ha flagelado el territorio tamaulipeco.

Uno de los últimos eventos públicos donde hizo acto de presencia Miriam Rodríguez fue la recepción a la “Caravana del miedo”, que tuvo lugar el 26 del pasado mes de abril en la ciudad de Alamo, Texas.

En ese lugar se dieron cita varias organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes para recibir a un grupo  de activistas que viajó desde la ciudad de San Diego, California, para hacer público su rechazo a las nuevas políticas antiinmigrantes y discriminatorias que se han intentado implementar en los últimos meses en la Unión Americana.

En el acto de referencia, auxiliándose de unas muletas para sostenerse en pie, se dirigió a los representantes de las diversas organizaciones solidarias con los migrantes, así como al representante de la Diócesis de Brownsville, que acudió a manifestar su solidaridad con los activistas y la causa por la que luchan.

Miriam Rodríguez hizo un llamado para formar conciencia de la situación por la que están pasando muchas personas que no han logrado conocer el paradero de sus familiares, describió el sufrimiento que se padece cuando se desconoce el destino de un ser querido y la angustia de una búsqueda que en ocasiones resulta infructuosa.

A nombre de “Comunidad Ciudadana en Búsqueda de Desaparecidos” que ella representaba bajo el lema de   “Buscando a nuestros hijos ausentes”, Miriam hizo uno más de sus incansables intentos de buscar solidaridad con su lucha.

Lejos estaba de saber que tenía una cita con la muerte.

El pasado 10 de  mayo, fecha en que se celebra el Día de las Madres en México, balas asesinas le arrancaron la vida en su hogar en San Fernando.

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