San Diego.- El despliegue de mil 200 efectivos de la Guardia Nacional a partir de esta semana en la frontera sur de Estados Unidos responde más a un estrategia política para ganar votos que a un verdadero riesgo en la región, opinaron expertos.
La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) informó en junio pasado que ciudades fronterizas estadounidense como San Diego, El Paso, Nogales y McAllen, se encuentran entre las más seguras en el país y tienen una reducción en sus niveles de delincuencia desde hace años.
El director de la Red Fronteriza de Derechos Humanos en El Paso, Fernando García, dijo a Notimex que la presencia de la Guardia Nacional en la zona limítrofe “fue una decisión política del presidente Barack Obama”.
“Fue una decisión que no fue basada en criterios de seguridad y que, a final de cuentas, trata de complacer a grupos de poder que han sido extremistas y xenófobos”, aseveró.
García descartó que el envío de la Guardia Nacional sea una concesión demócrata para ganar algún voto republicano que pudiera dar una mayoría y llevar a aprobar una reforma migratoria.
“Ese es el planteamiento que han dicho funcionarios de la Casa Blanca, pero, si esa fuera la estrategia, hasta ahora no les ha funcionado, porque no importa qué tan duros se pongan contra los migrantes el presidente y los demócratas, no ha habido republicano que quiera entrarle a la reforma migratoria”, sostuvo.
El director nacional del Comité de Servicios Amigos de las Américas (AFSC), Christian Ramírez, señaló a Notimex que el despliegue de militares en la zona, además de satisfacer demandas republicanas, se aleja de una reforma y convierte al tema en electoral.
“Claro está, la lógica de los demócratas, del presidente Obama y los dirigentes en el Congreso, es que asumen que si les conceden a los republicanos que la frontera está fuera de control” ganarían algún voto republicano.
Pero “al conceder eso, (los demócratas) están indicando que efectivamente la única forma de resolver el fenómeno migratorio es la fuerza del Estado en contra de la población indocumentada”, agregó Ramírez.
“Supuestamente la estrategia, dicen los demócratas, es que al conceder esto, los republicanos van a votar entonces en favor de una reforma migratoria”, añadió el directivo de la AFSC.
Sin embargo, “a final de cuentas de lo que se trata aquí no es de resolver el fenómeno migratorio ni la problemática que aqueja a las comunidades
...