El Padre Franciscano Godofredo Mariscal fue un hombre de Dios y hombre de la Iglesia. Fue un hijo fiel de San Francisco de Asís. Todos los que lo conocimos nos duele que ya no está con nosotros. Pero a la misma vez estamos gozosos porque este siervo de Dios está con el Señor, viendo a Dios y sus queridos padres. Conocí al Padre “Godo” hace unos cinco años. El fue un ejemplo para mí que soy sacerdote. Su sonrisa y su sentido de humor era lo primero que notábamos al verlo. Era humilde y a la misma vez era claridoso. Cuanto notaba que alguien estaba dándose importancia solía decir: “Ya le estás echado crema a tus tacos.” Y porque lo decía con buen humor y con una sonrisa la persona aceptaba la corrección fraternal. El Padre Godo fue siempre sacerdote, un buen pastor siempre dispuesto a guiar, proteger, y corregir a sus ovejas. Siempre traía su estola a la mano para oír confesiones y sus óleos para ungir a los enfermos. Era un gran misionero. Su ministerio fue para la gente más pobre en las sierras de Jalisco. A sus pobres no solamente los llenaba con la esperanza del mensaje del Reino de Dios sino también les llevaba comida, ropa y medicina. Cuando nos visitaba, siempre iba a ver a los ancianos y a los enfermos. Después iba a visitar a sus amistades que tenían más recursos para hablares de Dios y escuchar sus problemas. Ellos, en agradecimiento, le daban donaciones para llevar a sus pobres. Este sacerdote Franciscano era un buen maestro de las cosas de Dios. Lo que impactaba era su actitud y su comportamiento. Sus reflexiones sobre las sagradas escrituras eran profundas y muy concretas. Me acuerdo del relato que compartió con nuestra fraternidad Franciscana de mi parroquia. Encontrando a una parejita llenos de miedo porque no les alcanzaban sus recursos les dijo. “Ustedes se preocupan tanto que se olvidan de Dios. Pónganse de rodillas y juntos pídanle a Dios lo que necesitan.” Nos cuenta el Padre Godo que cuando hicieron lo que él les dijo ellos recibieron, poco tiempo después, lo que pidieron. Y fueron muchos los relatos que nos compartió que nos hacían recordar la palabras bíblicas:
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