2012, llegando a 206 millones en 2016.
Si las tasas de crecimiento mundial disminuyen por debajo de 2.0 por ciento, entonces el desempleo aumentaría a 204 millones en 2012.
En un escenario más positivo, que implica una rápida solución de la crisis de la deuda en la zona euro, el desempleo mundial disminuiría en cerca de un millón de personas en 2012, comparado con el escenario base.
El informe apuntó que los jóvenes aún se encuentran entre los más afectados por la crisis y sostiene "que hay pocas esperanzas de una mejora sustancial en sus perspectivas de empleo a corto plazo".
La OIT calcula que 74.8 millones de jóvenes entre 15 y 24 años estaban desempleados en 2011, un incremento de más de cuatro millones desde 2007 y a nivel mundial, los jóvenes tienen tres veces más posibilidades que los adultos de estar desempleados.