En comparación con Europa, de acuerdo al Fondo Monetario Internacional
Notimex
Washington.- La baja corrección en el crecimiento económico de América Latina para este año refleja el favorable impulso interno y los estables sistemas financieros en muchos países de la región, consideró el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“A pesar de la revisión reciente, los precios de las materias primas se mantendrán muy por encima de su nivel de largo plazo y se espera que el financiamiento externo siga siendo relativamente barato y de fácil acceso”, indicó el director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Nicolás Eyzaguirre.
En declaraciones publicadas en la página web del organismo multilateral, Eyzaguirre explicó que una economía mundial más débil y precios más bajos para las materias primas se traducen en perspectivas menos favorables.
La semana pasada, el FMI actualizó sus proyecciones de crecimiento de la economía mundial, anticipando una expansión de 3.6 por ciento para América Latina y el Caribe en 2012, medio punto debajo de la proyección presentada en septiembre pasado.
Eyzaguirre dijo que si bien la mayor incertidumbre global ha aumentado la volatilidad de los flujos de capitales, “aún no observamos indicios que el nivel de estos flujos vaya a ser significativamente menor”.
Resaltó además el grado de diversidad en la revisión de sus pronósticos dentro de la región.
En América del Sur, donde hasta hace poco el crecimiento superaba las tendencias, Eyzaguirre dijo que se espera que las condiciones externas menos favorables moderen las actuales presiones de sobrecalentamiento.
“Las perspectivas para México y América Central en líneas generales son las mismas que en octubre, dado que no hemos modificado nuestras perspectivas para Estados Unidos”, precisó el funcionario.
El crecimiento en la región del Caribe seguirá lento, frenado por los débiles flujos de turismo procedentes de los países avanzados y el alto nivel de deuda pública, apuntó el economista.
Frente a este escenario, Eyzaguirre consideró que los gobiernos deberán responder con cautela, pero preparándose “para lo peor”.
Ello incluye seguir reconstruyendo las defensas fiscales, y reforzando la credibilidad fiscal, así como tener planes contingentes para el caso de que los riesgos en el panorama global se concreten.
Igualmente, los países deberán estar preparados para relajar la política monetaria, “pero sólo en los casos en que la solidez institucional (incluido un tipo de cambio flexible) y el bajo nivel de inflación así lo permitan”, sostuvo.
Tu Opinión(Se el primero en dejar un comentario)
Total Comentarios: 0 Mostrando 10 Comentarios por Página Página 1 de 0