Yarrington, estrella caída

José Luis B Garza
José Luis B Garza

• Fondos para seguridad
• CDV en puente Anzaldúas

Por José Luis B. Garza

Hace ya algunos años, cuando era presidente de los Estados Unidos George W. Bush, durante el festejo de las fiestas del Cinco de Mayo, evento que tradicionalmente se realiza en la Casa Blanca para celebrar la herencia hispana en la Unión Americana, al estar pronunciando su discurso para la ocasión mencionó algunas de las personalidades que se encontraban presentes, pero, de repente, como apartándose de la lista de los invitados programados para ser mencionados, con un dejo de entre sorpresa y familiaridad expresó: ”Pero miren quién está aquí, es Tomás Yarrington, la gran estrella creciente de la política de México”.
Yarrington era en aquel entonces gobernador de Tamaulipas y había cultivado, por la vecindad de su estado con Texas, de donde fue Bush gobernador, una buena relación con el mandatario estadounidense. Se decía, sin que podamos afirmarlo, que eran compadres.
Muy distante ha quedado aquella época en la que se vislumbraba un porvenir político portentoso para el político matamorense que, inclusive, llegó a ser mencionado como un probable candidato a la Presidencia de México.
Pero mucho más distante, ahora, es lograr su libertad. Detenido en Florencia, Italia, se ha iniciado apenas el tortuoso proceso para trasladarlo a México a donde llegará en medio de la ola mediática que jamás pensó que desataría, pero no como candidato ni político triunfante, sino como un ex funcionario corrupto que tendrá que enfrentar la justicia no sólo en México sino también en los Estados Unidos, donde tiene radicadas, cuando menos en Corpus Christi y San Antonio sendas demandas.
Se une así a otros ex gobernantes que han tenido que enfrentar la justicia y permanecer encarcelados. Pero la lista no se extingue con Yarrington. Los Duarte, el de Chihuahua y el de Veracruz, también son buscados en otros países, o Roberto Borge, de Quintana Roo. Más los que se agreguen.
Pero al ex gobernador tamaulipeco, ahora caído en desgracia, y eso es apenas el inicio, le espera un destino que ningún político quisiera confrontar, mucho menos él, cuya glamorosa y vertiginosa carrera política y su omnipotente poder en la entidad tamaulipeca nunca presagiaron el final que parece esperarle. Vivir encarcelado, no podemos decir si en Estados Unidos o México o, quizá, como Mario Villanueva, el convicto ex gobernador de Quintana Roo, en ambos países.
Sin embargo, esta desgracia, no sólo para su vida personal, sino para todo un círculo amistoso y familiar, debería servir como una gran advertencia a los funcionarios públicos y políticos en general.
La insaciable ambición de poder y dinero ha hecho presos a muchos de los políticos mexicanos que no han tenido el infortunio de ser acusados y procesados, pero que eso no significa un excluyente. Atrás debe quedar la voracidad insaciable. No importa cuánto poder se logre, si es obtenido mediante la corrupción y el desvío de recursos no habrá cantidad que compense pasar los últimos días de la existencia abandonado en una prisión. La lección está dada, que la aproveche el que quiera. Habrá que ver el desenlace de este sonado caso que cimbra la estructura priista estatal, aunque lo hayan dado de baja en el padrón del PRI.
El lunes, durante un evento público, el actual gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, declaró que “Yo estoy convencido que existe voluntad política para aplicar todo el rigor de la Ley en este asunto tal como lo esperamos todos; más allá de dónde sea encarcelado lo que a nosotros nos interesa es que se haga justicia… que se de seguimiento a las otras líneas de investigación que se tienen, muchas de ellas sumamente dolorosas, como es el caso del cobarde asesinato de Rodolfo Torre Cantú, pero lo esencial es recuperar los bienes que pertenecen a los tamaulipecos”.
Lo expresado por Cabeza de Vaca tiene su mensaje entre líneas, además.
Para el gobernante actual tamaulipeco, el golpe político a un prominente político del Partido Revolucionario Institucional, de quien ha sido un permanente contendiente, le da, de cierta forma, un fortalecimiento ventajoso, por ahora.
Y como las cosas no vienen solas, siguiendo con el fortalecimiento, Tamaulipas recibirá recursos del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública de los Estados y del Distrito Federal (FASP) correspondientes al Ejercicio Fiscal 2017, 265 millones 712 mil 516 pesos. El estado de Tamaulipas contribuirá con 66 millones 428 mil 129 pesos, para redondear la cantidad a 332 millones 140 mil 645 pesos, aplicables al rubro de seguridad pública. Además de Tamaulipas, los estados de California y Oaxaca recibirán similares aportaciones.
Se espera, por cierto, para el miércoles por la tarde que Cabeza de Vaca se una en el puente Anzaldúas de la ciudad de Mission a los alcaldes Jim Darling, de McAllen; Martín Cepeda, de Hidalgo; Norberto Salinas, de Mission e Yvette Cabrera, de Granjeno, para ofrecerle un reconocimiento al senador federal republicano John Cornyn.
La organización del evento corre a cargo de Rigoberto Villarreal, administrador de los puentes de Hidalgo y Anzaldúas.

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