AMLO reprobado

Lo más malo de una nación polarizada,

es que el gobernante crea

que su polo, es el bueno.

   

Los que me han leído saben que evito extremos, que creo que la moderación es una virtud, que escucho y no me ciego.  Por lo anterior, tengo amistades que aman y apoyan a AMLO y, los que lo odian y desprecian aún en mi familia, los escucho y comprendo.

Por lo anterior, este artículo no lleva dedicatoria, está basado en la lógica y el más preclaro sentido común. AMLO, como fenómeno político, encandiló a México y sus electores.  De pronto, era el hombre que dejaba atrás al PRI y al PAN, nos ofrecía un camino de rectitud, respeto a la ley, luchar contra la corrupción y nos aseguró que terminaría la violencia.  Simplemente, no había otro candidato que despertara tantas ilusiones.

Cuando menos los que votamos por él creímos, si no ciegamente, con seguridad de que se trataba de un hombre cabal, honrado, honesto que no nos engañaría.  Tuvimos muchas ilusiones reforzadas por el trabajo del jurista Santiago Nieto Castillo que, como titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, fundamentó la congelación de cientos de cuentas supuestamente de corruptos de tener dinero ilegítimo.  Después se lanzó contra el guachicoleo, se le hicieron cargos a Rosario Robles, posteriormente a Emilio Lozoya, ex director de PEMEX.  Muchos pensamos que había llegado el momento de la justicia en México.

Los que vivimos en el lado americano nos pareció inverosímil que viniera a congratularse conTrump, lo elogiara, llamándolo “amigo de los mexicanos” (¿?), y que se negara a reunirse con los grupos de mexicanos de la diáspora que, por cierto, en proporción mayor votamos a su favor.  No olvidar que estos mexicanos que viven en el exterior cuyas remesas enviadas a México, siempre han sido un alivio para para la economía mexicana, más aún en épocas de pandemia.  Inexplicablemente, tardó en expresar su beneplácito por el triunfo de Biden. Si bien es cierto que muchos mexicanos de este lado votaron por Trump, no es exagerado decir que el candidato de la inmensa mayoría de los mexicanos era Biden.

Las dudas siguieron, aún negándose a creer en tanta patraña de sus enemigos, algunas cosas son raras, extrañas, e incongruentes. Lozoya no pisó la cárcel, lo de Rosario Robles parece más una venganza que un acto de justicia, no hay nadie en la cárcel por el guachicoleo que sigue en su apogeo, pero lo más trascendente, la seguridad no disminuyó y, por el contrario, aumentó.

Vino el caso del General Cienfuegos, con pruebas irrefutables que tuvo nexos con el cártel de Sinaloa, seguramente confirmadas por el Chapo en sus declaraciones mientras estaba preso. Para los partidarios de AMLO, era una prueba más de que AMLO estaba en lo cierto clamando una 4ª Transformación, y que funcionarios del pasado eran unos bandidos, y corruptos.  Pero para la sorpresa de muchos, utilizó su fuerza diplomática para lograr que enviaran a México al susodicho General, “para ser investigado y juzgado allá.” (¿?)   En poco tiempo salió libre sin cargos. Se especuló, con buenas razones, que AMLO cada vez cedía más, ante el ejército.

La Guardia Nacional se constituyó como un elemento clave de su gobierno donde la corrupción no tenía límites y, difícilmente se distinguía entre los cárteles y el ejército, como dijera un informante en Estados Unidos cuando le preguntaron acerca del rol del ejército en el combate al narcotráfico: “¿El ejército? Es otro cartel.”  La Guardia Nacional resulta ser el ejército con otro nombre.  ¿Qué función ha tenido la Guardia Nacional?  Se utilizó para reprimir a las caravanas de inmigrantes.  Pescaron al hijo del Chapo y les ordenaron soltarlo (¿?).  Todavía en esos momentos muchos creímos que se trataba de una decisión racional que protegía a inocentes. El sentido más común nos hace suponer que las encuestas muy pronto empezarán a mostrar dudas sobre la administración de AMLO en este renglón de la seguridad.  La última noticia es que probablemente, se pase el control de la Guardia Nacional al ejército, ¿Qué, alguna vez no lo tuvo?

Han pasado meses y años, ya hubo la elección, e independientemente de que siga siendo AMLO apoyado por muchos, la violencia que existió durante las elecciones, con cientos de candidatos asesinados, y la reciente violencia en Tamaulipas y otros estados, con ejecuciones que no se ven ni en las películas de horror, son el examen de reprobado para la administración, en lo que se refiere a seguridad.

El problema de no enfrentarse al bandidaje es que éste crece, y transforma a México en una narco-nación sin respeto a las leyes, y erosionando las instituciones.  No recuerdo en gobiernos pasados haber llegado a estos niveles de inseguridad y bandidaje.  La estrategia de ofrecer becas para que fuera más difícil reclutar a los jóvenes por parte de los cárteles, ha fracasado, y hasta parece risible.  Tampoco vemos coordinación entre los sistemas legales y las fiscalías.

Sin ofender a tantos partidarios de AMLO, y si realmente siguen creyendo en él y su administración, es momento de presionarlo, y pedirle que cumpla su promesa.  Para muchos de los que nunca han creído en él y muchos también de los que creímos y votamos por él, una cosa queda claro: Sr. Andrés Manuel López Obrador, está usted reprobado en cuanto a su promesa de luchar y lograr una nación más segura, libre de bandidos.

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