EL CAMINO: Votar, votar, votar…

Por Alfredo Cuéllar

Un voto es más poderoso que una bala de fusil.

Abraham Lincoln

REFLEXIONES PROFUNDAS

Confinados por la pandemia, y descubriendo día a día necesidades individuales y sociales seguimos a merced del coronavirus. Nuestro aislamiento forzado o semi forzado nos permite reflexionar con más profundidad que en las épocas anteriores de “normalidad”.

LA POLÍTICA: ELEMENTO CENTRAL

Es difícil que en esas nuevas profundidades de análisis no surja la política como elemento central relacionado con todo. Quién no se pregunta: ¿se ha manejado bien la pandemia?, ¿pudo ser mejor?, ¿se recuperará la economía?, ¿cuándo se tendrá la vacuna?

EN LA SILLA DE LOS ACUSADOS

Mientras que tratar de responder a esas preguntas requiere de gran complejidad, pocas dudas hay de que los gobernantes están en la silla de los acusados.

TRUMP

El coronavirus, y la economía siendo temas dominantes; no son los únicos que acosan a los gobernantes.  Por ejemplo, en los Estados Unidos, los temas de racismo, brutalidad policiaca, falta de oportunidades, regreso a las escuelas o la efectividad de la educación a distancia, son parte del paquete de quejas contra Trump y otros gobernantes.

LA GOTA QUE DERRAMÓ EL VASO

Digamos que el coronavirus ha venido a ser la gota que derramó el vaso, o en la versión americana, la pajita que quebró la espalda del camello.  Por tanto, la gente se sigue manifestando en los Estados Unidos, y expresando de diferentes maneras repudio a la policía.

¿QUÉ HACER?

La democracia es un modelo político imperfecto.  En nombre de la democracia y por la democracia se encumbran figuras como Trump, Bolsonaro, y Duterte, en Estados Unidos, Brasil, y Filipinas respectivamente. Sus perfiles desde cualquier punto de vista carecen de diplomacia, educación, espíritu de servicio, trabajo en equipo, integridad, no piensan antes de hablar, y son mentirosos compulsivos.  Sin embargo, obtuvieron mayoría de votos, en el caso de Estados Unidos por su peculiar Colegio Electoral, tuvieron mayoría de votos electorales. Esos son defectos de la democracia. El dinero en las campañas con pocas reglas, o violando las reglas actúa en contra del espíritu de la democracia, dicho en forma simplificada, el dinero compra elecciones.  Sin embargo, como hemos visto en el caso de estos tres ejemplos, una vez electos estos candidatos negativos, los daños que causan a sus naciones y a sus ciudadanos son a veces irreversibles y difícil de remediar.

NOVIEMBRE 3, 2020 ELECCIONES EN ESTADOS UNIDOS

A casi 70 días de las elecciones en Estados Unidos Trump continúa haciendo de las minorías, particularmente de los mexicanos, objeto de escarnio, burla, y odio para grupos resentidos, supremacistas blancos, racistas conscientes, o inconscientes.  Consecuentemente, la historia de hace cuatro años se puede repetir.

LA DEMOCRACIA EXTENDIDA

Para los que crean que la democracia es sólo votar por un candidato, sobre todo en elecciones presidenciales, están errados.  Las instituciones en la democracia juegan un papel fundamental.  Las instituciones, interpretan, adaptan, y consolidan los ideales democráticos.  En los Estados Unidos la Constitución original no fue lo suficientemente explícita para considerar a las minorías receptoras de todos los derechos ahí expuestos, a través de enmiendas, legislaciones, políticas, y decisiones de cortes, incluyendo la Suprema Corte de Justicia, se fue haciendo evidente que “todos” ante la ley, eran todos iguales y recibían lo mismo en términos de derechos y obligaciones.  Esa lucha de gobernantes, legisladores y jueces no ha terminado, y quizá no termine nunca porque los prejuicios, valores, y sentimientos de grupos diversos siguen interponiéndose a la democracia.

LA DEMOCRACIA Y EL BALANCE DE PODERES

Una de las aportaciones más valiosas de la democracia es el balance de poderes. Ante la triste realidad de que el poder corrompe aún a los más decentes, los procesos democráticos tratan de que ningún poder sea absoluto, o tenga demasiado poder.  Establecer que el presidente proponga jueces y el Senado los confirme es una forma de balancear poderes.  Como lo es que el mismo Senado confirme esos nombramientos, como debe hacerlo por nombramientos de agencias federales.

TRUMP Y REPUBLICANOS EJEMPLO DE CORRUPCIÓN, ABUSO, Y DESCARO

Pero la imperfección de la democracia vuelve a surgir, cuando un presidente, como Trump, ha utilizado inescrupulosamente, cada opción poderosa que le otorga la constitución, y más aún, con el apoyo inmoral del Senado dominado por republicanos que han traicionado el espíritu de balance de poderes y los ideales democráticos. Así, han nombrado jueces que carecen de autoridad moral, experiencia profesional, y currículos que los avalen.  En el caso de muchas agencias, Trump ha mantenido jefes interinos porque estos no tienen que ser confirmados.  En todos los casos predomina un interés político, ideológico, y amañado.  Muchos de los colaboradores y ex colaboradores de Trump han sido acusados y condenados por cargos comprobados de flagrantemente violar la ley, han mentido, o han obstaculizado la justicia, sólo para que Trump, usando un privilegio discrecional, los perdone.  Ante un juicio político los republicanos hicieron un circo negando, tergiversando, pretendiendo hacerse víctimas para finalmente votar, con su mayoría, a favor de un auténtico bandido. Como si no hubiera poder de la gente, como si no existiera memoria histórica, tanto republicanos como Trump esperan reelegirse y seguir su legado miserable.

EL ARMA MAS PODEROSA

La única y verdadera arma es el voto. Votar, votar, votar, es el camino de la gente consciente que aspira a vivir en armonía, y con justicia.  No es posible disminuir la importancia del voto.  Precisamente, Trump fue electo porque a algunos se les pasó, fueron negligentes, pensaron que jamás ganaría, o creyeron que su voto no serviría de mucho.  El resultado fue evidente.  Sólo los fanáticos necios siguen apoyando a Trump. Muchos que no votaron están arrepentidos y otros que votaron por él están todavía más arrepentidos.

EL LADO MÍSTICO DEL VOTO

Es común que se pida a la gente que vote, y ya.  Si están activos en una campaña, se pide que se vote para los demócratas o los republicanos, y ya.  Debo recordarles a mis lectores que, en un sistema bipartidista, y con el peligro del Colegio Electoral que ya explicamos fue lo que le dio el triunfo a Trump, uno no vota por el candidato ideal, sino por el menos malo.  Si les gusta leer verdades, les diré, deben votar, pero por caridad de todo lo valioso de este mundo, voten informándose y usando su consciencia.  Además, deben votar para que en el Senado dejen de ser fanáticos perversos, alineados con los opresores.  No votar es no usar el arma más poderosa. Votar por los malos es un doble error, es ayudar a los que nos perjudican, y es negarle un voto a los que pueden hacer las cosas mejor.

¡Votar, votar, y votar informándose y con consciencia, es el camino!

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