Gobierno avala al sindicato de jueces migratorios que Trump quiso desconocer

Fotografía de archivo de la vista de una audiencia en Estados Unidos. EFE/EPA/MICHAEL REYNOLDS / POOL

Los Ángeles,(EFE).- La Asociación Nacional de Jueces de Inmigración (NAIJ) anunció este martes que llegó a un acuerdo con el Departamento de Justicia para continuar siendo el sindicato que cobija a unos 500 magistrados que trabajan en las cortes de inmigración.
El acuerdo despeja el camino de NAIJ como representante de los jueces de inmigración después de que el Gobierno del ahora expresidente Donald Trump (2017-2021) intentara quitar la certificación de sindicato a la Asociación en 2019.
“Finalmente, este intento injusto y cínico de silenciar a los jueces de inmigración ha terminado”, dijo en un comunicado la presidenta de la NAIJ, la juez Mimi Tsankov.
Destacó que la NAIJ ha representado a los jueces de inmigración durante 42 años y con este acuerdo puede seguir negociando contratos colectivos y “ser una voz para aquellos que adjudican las decisiones de inmigración ahora y en el futuro”.
Bajo el Gobierno de Trump, el Departamento de Justicia ya había perdido parte de la batalla cuando la Autoridad Federal de Relaciones Laborales (FLRA), una agencia independiente que regula las relaciones laborales entre el Gobierno federal y sus empleados, rechazó la petición para quitar la certificación a la NAIJ.
La Administración Trump argumentó que la NAIJ no es un sindicato válido porque los jueces de inmigración son “gerentes” que no pueden formar sindicatos bajo el estatuto del Servicio Federal de Relaciones Laborales y de Administración.
En julio pasado la FLRA acusó a la Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración (EOIR), que es parte del Departamento de Justicia, de participar en prácticas laborales injustas al no reconocer a la NAIJ y al convenio colectivo.
Como resultado del acuerdo de hoy, la FLRA retiró su queja y la NAIJ también retiró sus propias quejas por prácticas laborales desleales contra la EOIR.
“Tener un sindicato ayuda a los jueces a mantener su independencia de decisión, los protege de las presiones políticas y proporciona un mecanismo para remediar las injusticias. Los tribunales de inmigración funcionan mejor cuando los jueces reciben un trato justo”, declaró Tsankov.
Las cortes de inmigración mantienen una gran acumulación de casos, situación agudizada por la pandemia de covid-19.
Según el Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC) de la Universidad de Syracuse, en Nueva York, a octubre de 2021 había 1.486.495 casos esperando ser definidos en las cortes de inmigración.

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