Hacia el Fin de la Pandemia

No hay mal que por bien no venga.

Refrán popular.

Hace aproximadamente un año, inicié el tema de la pandemia.  Ahora les anticipo el fin de ésta.

ESTAMOS EN EL FIN DE LA PANDEMIA

Aunque a muchos les parezca prematuro anticipar este fin, hay muchas evidencias que apuntan al fin de la pandemia.  Las muertes en todo el mundo asociadas a la fatídica enfermedad han disminuido, igual los contagios han bajado, los hospitales empiezan a tener un respiro y a salir de ese estado de permanente emergencia en el que vivían.  Las curvas que miden todos los casos relacionados con la pandemia en el mundo van en descenso. Recientemente se esperaba el rebrote por las reuniones del super bowl y éstos nunca llegaron.  A menos que algo extraordinario suceda, la pandemia se acaba en un futuro próximo.

FIN DE LA PANDEMIA, NO FIN DEL CORONA VIRUS

Como en el caso de las gripes, e influenzas, los virus no desaparecen de nuestro mundo, sólo se controlan a través de vacunas, y de las reacciones de nuestro sistema inmunológico. Los laboratorios hacen sus productos modificando y perfeccionando sus vacunas, y aumentando sus negocios.  Cada temporada hay versiones nuevas de vacunas contra la influenza, e igual será el caso del SARS-CoV-2 y las nuevas variaciones y mutaciones que produzcan esos habitantes de la naturaleza que llamamos virus.  Por tanto, aún cuando la pandemia llegue a su fin, la gente seguirá usando máscaras, mismas que no serán obligatorias, pero como medida preventiva, y se vacunarán cada año y muchos terminarán en hospitales y una fracción de estos morirán, como mueren cada año por la gripe miles en el mundo. Pero las cuarentenas, el cierre de negocios, los cines cerrados, las escuelas sin alumnos, ya está todo eso en proceso de terminar.  La pandemia va hacia el final, el virus, y los nuevos virus que surjan seguirán.

RAZONES PARA EL FIN DE LA PANDEMIA

La mayoría de la gente, a nivel mundial, finalmente aceptó que el COVID 19 no era ni un invento, ni una estrategia, sino una realidad de peligro mortal y fuimos aprendiendo a usar máscaras tapa bocas, a practicar distanciamiento, a modificar nuestras expresiones al saludar, igual cambiamos formas de expresar afecto y en unas naciones más pronto que en otras aprendimos a colaborar con las indicaciones de las autoridades.   Sin duda que todo eso fue un proceso complicado a nivel mundial que pasó por los filtros de rutinas, sentimientos, y nuevos aprendizajes.  Sin embargo, las dos razones más importantes que han influido en vislumbrar el fin de la pandemia son un dúo: las vacunas, y la gente infectada que se recuperó.  Hasta los muertos nos legaron su ejemplo acerca de que era cosa seria, y sirvió para que todos normáramos nuestra conducta.

Existen ya vacunas desarrolladas en varias partes del mundo, y aunque es difícil de establecer cuáles y dónde, no hay duda de que en todos los países existen ya programas de vacunación.  No hay bastantes dosis al momento de escribir estas líneas, es cierto, la demanda es mayor, y la logística es complicada en cada país, pero las infecciones del SARS-CoV-2 que sigue habiendo, actúan como si fuera una vacuna para los que se recuperan.

También se han hecho progresos en desarrollar terapias para atender a los infectados; la última ha sido remdesivir (Veklury), y los médicos también han aprendido sobre técnicas para tener más éxitos con esta infección.  Se han establecido ya en muchas partes del mundo, lugares permanentes de pruebas, sobre todo en Estados Unidos, es decir lugares para verificar si se tiene o no el contagio.  Pero todas las razones actúan como un embudo en que al virus se le acorrala, y encuentra menos víctimas.  Repito, la pandemia va de salida.

CADA NACIÓN, UN MUNDO DIFERENTE

Mientras que yo escribo en y desde Estados Unidos, y muchos de mis criterios están influenciados por este contexto, sin embargo, todos sabemos que la pandemia ha dado un nuevo rol y un lugar relevante a los gobernantes del mundo, que actúan como recaudadores de la información, ofrecen una versión de cómo se progresa o se empeoran las cosas.  Estos gobernantes deben de establecer la logística de contención, son los que deciden la adquisición de vacunas, monitorean, ayudan o ignoran hospitalizaciones, generan políticas de distanciamiento, así como el funcionamiento de comercios y restaurantes, y lo más importante en estos momentos, establecen la logística de la vacunación.

La verdad sea dicha, ha tomado por sorpresa a funcionarios de muchas naciones, y sabemos que cada nación es un mundo diferente.  Por ejemplo, en México se ha batallado mucho con los servicios hospitalarios, y la adquisición de las vacunas, por lo que sus programas de vacunación son más lentos que en otros países.  Lo mismo en grados mejores, o peores se puede decir de muchas otras naciones.  Por lo anterior, es todavía más osado de mi parte asegurar que la pandemia está de salida y, sin embargo, insisto, llevará más tiempo a muchas naciones esa carrera, pero igual, la pandemia va de salida. Nuevamente la humanidad vence una más de las miles de adversidades a las que se ha enfrentado.

¿VIDA NORMAL, O DIFERENTE?

Ante el inminente fin de la pandemia, la gran pregunta es: ¿Cómo será ahora la normalidad?.  Hubo costos altísimos en vidas; sólo en los Estados Unidos se llega al medio millón.  Los costos de hospitalización han sido dramáticos, ¿Se modificarán los servicios hospitalarios y de salud?  Poco se habla de las secuelas que esta enfermedad deja en muchos de los que no mueren, ¿Qué lección nos dejan estas secuelas?  La parte económica ha sido terriblemente afectada negativamente.  Los gobernantes capotearon evitar toques de queda, y cierre total. Ante tanto desgaste económico, ¿Qué aprendimos de esto?  La falta de ir a las escuelas, unido a las deficiencias del aprendizaje a distancia ni siquiera se puede apreciar en magnitud, ¿Se regresará a la educación como antes de la pandemia? Otro renglón de gran importancia son las modificaciones de las conductas de las personas, incluyendo la casi también pandemia de diversas condiciones de salud mental en las personas, y los abusos de adultos a niños, mujeres y jóvenes, dentro de las familias, es casi otra calamitosa situación, ¿Qué nos enseña esto para la nueva normalidad?  Y ya ni hablemos de la falta del contacto físico entre todos, pero más en las familias, principalmente con los viejos, ¿Cómo se ha afectado el cerebro y de qué manera nos afecta?  Todo esto nos lleva al punto del inicio de esta sección, ¿Era lo de antes de la pandemia, lo normal?  ¿O bien podríamos decir que mucho de lo que pasó en la pandemia, es ahora lo “normal”?  Lo que sí es seguro es que habrá una normalidad diferente, ¿De qué manera?, ¿En que aspectos?  Son grandes preguntas para las que no tenemos respuestas.  La pandemia va de salida. Muchos fueron los males, muchos pueden ser los bienes.

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