Leyes que convierten a Texas en “santuario” para armas generan preocupación

Vista de varias armas que se exhiben para su venta en el almacén ""Rink's Gun and Sport"". EFE/KAMIL KRZACZYNSKI/Archivo

Tucson (AZ), (EFE News).– La firma por parte del gobernador de Texas, Greg Abbott, de una serie de leyes estatales que convierten al estado en un “santuario” para las armas de fuego generó este jueves preocupación por el potencial impacto que tendrán estas disposiciones en agencias policiacas y residentes del estado.
El próximo 1 de septiembre entrarán en vigor siete nuevas leyes que, entre otras cosas, permitirán a los residentes de Texas portar armas de fuego en público sin necesidad de contar con un permiso, siempre y cuando sean mayores de 21 años.
Estas medidas, que implican la prohibición de aplicar regulaciones federales sobre las armas, han causado preocupación a diversas organizaciones, entre ellas la Asociación Municipal de Policías de Texas (TMPA), que cuenta con más de 30.000 miembros.
Kevin Lawrence, director ejecutivo de TMPA, dijo en un comunicado que aún quedan muchas dudas sobre la implementación de estas disposiciones, que en su opinión “harán más difícil y más peligro” el trabajo de los policías.
La principal preocupación gira en torno a la eliminación del requisito de acudir a un entrenamiento sobre el uso y las medidas de seguridad necesarias para que tanto los dueños de las armas como las personas alrededor de ellos estén seguros.
Esta medida forma parte de un paquete de siete leyes que buscan proteger el derecho constitucional estipulado en la Segunda Enmienda de la Constitución, dijo el gobernador Abbott hoy jueves durante una ceremonia en la que firmó el paquete legislativo.
“Políticos de todos los niveles, desde el federal hasta el local, han amenazado con quitarles las armas de los ciudadanos respetuosos de la ley. Pero no dejaremos que esto pase en Texas”, dijo.
El gobernador republicano aseguró que las nuevas normas convierten a Texas en un “estado santuario de la Segunda Enmienda”.
Una vez que las disposiciones entren en vigor, los residentes de Texas no tendrán que tomar ningún curso de entrenamiento sobre el uso de las armas, ni tampoco tendrán que presentar documentación o huellas digitales para obtener una licencia del estado.
La licencia será necesaria solamente cuando los residentes quieran viajar a otros estados llevando sus armas de fuego.
Los cambios incluyen la prohibición a cualquier entidad gubernamental de hacer contratos con negocios que discriminan a empresas y organizaciones que defienden las armas.
También permitirán que los visitantes puedan guardar sus armas en cuartos de hotel, y eliminan el requisito de portar una funda en público para llevar una arma de fuego.
Otro cambio incluye la eliminación de la ofensa criminal de tener, manufacturar, transportar o reparar un silenciador.
Asimismo, se prohíbe que cualquier entidad gubernamental proscriba la venta o transporte de armas o municiones durante una declaración de emergencia.