Pandemia y campañas

Dentro de un ya marcado activismo político que seguramente será mucho más intenso en los próximos meses, un elemento que no puede dejar de considerarse en las campañas políticas que se avecinan es la llamada cuarta ola de contagios del Covid 19, que ya empezó a mostrar su enorme capacidad de contagio y la mejor prueba la puede dar el propio presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Si bien López Obrador se encuentra apartado de actividades políticas presenciales, no lo está de las que se pueden hacer a distancia vía digital y mucho menos las que se pueden realizar con el poder de su investidura presidencial.

Prueba de lo anterior es el mensaje que envió mediante video sobre su estado de salud y las disposiciones emitidas el martes 11 de enero en las que hizo una serie de cambios al más alto nivel político dentro de su gabinete. Es decir, sigue ejerciendo plenamente el poder que se le confirió.

Pero en seis estados, es bien sabido, se avecinan ya con candidatos definidos las campañas para elegir gobernadores.

Si la variante del virus llamada Omicron no se comporta de diferente manera a lo que ocurre en Estados Unidos, con hospitales saturados, o a Europa, donde se vaticina que la mitad de su población estará contagiada en unas cuantas semanas, en fechas muy próximas se podría estar padeciendo una ola de nuevos y numerosos contagios que incidirá en la actividad proselitista de los aspirantes a gobernar sus entidades federativas o, mejor dicho, a quienes desarrollen un activismo presencial.

Cierto, existe el recurso de las redes sociales, radio y televisión, además que hoy más que nunca serán instrumentos para participar en la ya inminente contienda política, pero que no podrán suplir completamente muchas de las labores de activismo político electoral.

No se puede asegurar que algunos de los dirigentes o, inclusive, de los propios candidatos puedan ser contagiados por la nueva variante del Covid 19. El mejor ejemplo lo vemos con el propio presidente y similar suerte han corrido varios secretarios de estado y funcionarios mexicanos de distinto nivel.

En el caso del Valle de Texas, gracias a que la normatividad electoral así lo permite, desde el mes de diciembre han proliferado los anuncios a lo largo carreteras y avenidas, sin dejar de mencionar las residencias, saturando de esos promocionales las ciudades donde se dará, al igual que el resto del país, una contienda que, después de las elecciones primarias, continuará hasta el mes de noviembre.

Lo anterior a diferencia de Tamaulipas y los otros estados con elecciones, donde el día cinco de junio tendrá lugar la elección. Claro, ahí de lo que se está saturado es de los anuncios por radio y televisión  sin costo para los partidos contendientes.

Así que el reto no es sólo captar votos, sino preservar la salud, aunque no siempre se tenga conciencia de esto último.

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