Tijuana forma parte de un proceso global por llegada de haitianos

70327041. Tijuana, 27 Mar. 2017 (Notimex-Eduardo Jaramillo).- Durante el verano de 2016, Tijuana empezó a cambiar su fisonomía. Personas de habla francesa empezaron a llenar sus calles. Eran los haitianos que iniciaban su arribo que, según estimó El Colegio de la Frontera Norte (El Colef), fueron entre 15 y 20 mil. NOTIMEX/FOTO/EDUARDO JARAMILLO/EJC/HUM/

Tijuana, (Notimex).- La estancia de unos dos mil haitianos en Tijuana y la incipiente colonia Petit Haïti (Pequeña Haití) en el sur-poniente de la ciudad, forman parte de un fenómeno mundial, opina la investigadora de El Colef, Araceli Almaraz.

En entrevista con Notimex, señala que Tijuana es una ciudad noble en el sentido de que es de migrantes y aunque han sido más las comunidades migrantes de origen nacional, “también ha habido históricamente comunidades de origen internacional”.

Tijuana es parte de un proceso de cambio a nivel global, “donde las migraciones en el mundo van a ser más continuas, Tijuana puede aprovechar mucho de esta comunidad, de aprender a entender su cultura y de seguir siendo esa ciudad abierta a los migrantes”, dijo la investigadora.

Expone que la Pequeña Haití trae dos aspectos problemáticos, uno es que si se les agotó su permiso temporal, ellos tienen que acudir a las autoridades migratorias de México para regularizar su estancia, “eso es algo que está pasando, lento, pero se está dando”.

Es importante que la comunidad haitiana regularice su estatus migratorio en México, dice “esto les permitiría acudir a distintos empleadores y obviamente recibir un trato como empleado legal, formal. Es importante, esto ya se está dando, pero está lento”.

Necesitan un ingreso fijo, porque ya la expectativa de cruce prácticamente se reduce a cero y algunos, independientemente de que tengan o no papeles, han ido a buscar empleo esto está propiciando que los empleos que consigan sean informales.

Pero la idea que plasma la investigadora de el Colegio de la Frontera Norte (El Colef), es que esos ciudadanos haitianos que están pensando de radicar en México “puedan regularizar su estatus y puedan tener empleos formales”.

De acuerdo con la perspectiva de Araceli Almaraz, hay otros aspectos. “La colonia de haitianos, no es en realidad todavía una colonia, estamos hablando de uno de los centros de refugio que dio albergue a la mayor cantidad de haitianos por semana o por día”.

Señala que durante el censo efectuado por El Colef, se registró que la iglesia Embajadores de Jesús, donante de los terrenos donde se construye la Petit Haïti, llegó a tener hasta 450 haitianos, en su contabilizado por día.

“Entonces fue el refugio que le dio mayor asilo a haitianos, el resto se mantuvo entre los 150 los 170, pero este lugar fue uno de los que mantuvo una más alta llegada de haitianos”, y de ese lugar se localizan los terrenos en que ya se construye la colonia.

“Estamos hablando de dos terrenos donde se van a construir alrededor de 24 casas, en realidad no es una colonia enorme”, señala Araceli Almaraz, sin desconocer que son los propios haitianos los que están construyendo las viviendas.

Son 24 casas que buscan dar espacio a familias, “porque en realidad esta iglesia que da refugio a haitianos, tiene muchos niños y mujeres y obviamente familias”.

La idea es darle estos espacios que siguen habitando en la iglesia por un lado mujeres, por otro lado niños y por otro lado hombres.

La construcción de casas empieza “y por otro lado ellos ya salen a trabajar muy temprano, a buscar trabajo, regresan 6 de la tarde y ayudan al sostenimiento de esta iglesia y las necesidades de la comunidad que permanece ahí, principalmente niños y mujeres”.

No obstante que se han levantado voces entre algunos tijuanenses por el inicio de esta colonia, algunos a favor, otros en contra, la difusión de la creación de la Petit Haïti ha llegado hasta ese país ¿podría alentar a haitianos venir a México? pregunta Notimex.

“No sé si a este punto se podría hablar que México va a ser un receptor de migrantes haitianos para incorporarse a distintos trabajos, ellos están experimentando las primeras semanas en la búsqueda de empleo, muy pocos formales”, contesta Almaraz.

Esta posibilidad de Tijuana como un espacio para comunidades haitianas que vengan a trabajar, agrega, “todavía no es algo de lo que podamos estar completamente ciertos y seguros”.

Para la investigadora, un hecho es tangible, “es que esta colonia, esta Pequeña Haití está en construcción, está lista para darle un techo, un espacio a 24 familias”.

En la medida en que los haitianos estén incorporándose ya de manera formal a trabajos, ellos mismos se enlazan por sus teléfonos, ellos mismos a lo mejor estarían invitando a otros a hablar de Tijuana como una ciudad de oportunidades, dice.

Pero para la investigadora de El Colef, “todavía eso está muy en ciernes, estamos en las primeras semanas de esta búsqueda de ya empleo formal por parte de ellos. Entonces creo que ahí, avanzaremos”.

Y es que no pierde la noción de los acontecimientos y como se dan a medida que avanza el tiempo “las propias empresas, restaurantes, algunos comercios, están todavía tratando de ver como se dialoga con esta comunidad, donde la barrera principal es el lenguaje”.

En este punto, la académica resalta todos los puntos a favor de ellos, “los haitianos hablan cuatro idiomas, algunos hasta cinco, tienen una capacidad impresionante de adaptarse”, expone.

Resalta que la mayoría de los haitianos “hablan su idioma natal que es el criole, hablan portugués, hablan inglés, algunos hablan también ya español por haber estado en varios países de América Latina”.

En este sentido, la investigadora explica que se trata “de personas, que además muchos de ellos traen una preparación o un oficio, tenemos que conocer más a la comunidad haitiana para no ignorar de lo que son capaces como comunidad”.

En su charla, la investigadora no soslaya el hecho de que han nacido en México algunos niños hijos de haitianos y que posteriormente nacerán otros, ¿Cómo será su desarrollo?, pregunta Notimex.

“Como en su momento fueron los niños de origen ruso, los niños de origen chino, o las familias italianas que llegaron a principios de siglo XX a Tijuana y que ahora tienen un papel importante en el desarrollo en Valle de Guadalupe”, refiere.

“Tijuana es una ciudad noble en el sentido de que es una ciudad de migrantes, efectivamente han sido más las comunidades migrantes de origen nacional, pero también ha habido históricamente comunidades de origen internacional”, indica.

Tijuana es parte de un proceso de cambio a nivel global, “donde las migraciones en el mundo van a ser más continuas, Tijuana puede aprovechar mucho de esta comunidad, de aprender a entender su cultura y de seguir siendo esa ciudad abierta a los migrantes”, refiere.

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