Biden o Trump ¿Habrá diferencia para México?

La peor pérdida de tiempo es discutir

con el fanático que no le importa la verdad o

la realidad, sino sólo la victoria de su fanatismo.

Pablo Krantz

Ante las inminentes elecciones a la vuelta de la esquina, la gran pregunta para los mexicanos y los méxico-americanos es, ¿qué le conviene más a México, que gane Trump o Biden?

NO MUCHA DIFERENCIA

El triunfo de uno u otro no afecta demasiado a México.  Los Estados Unidos, como potencia, siguen una lógica de beneficiarse económica, política y estratégicamente a través de hacer lo que les convenga, y esto es prioritario.  Además, los mandatarios lidian con congreso, senado, grupos, cabildeadores, corporaciones, crisis, espionaje, contra-inteligencia, economías, y un contingente de electores mexicano-americanos golpeado como grupo y más desunido que otros grupos étnicos.  Esto se impone sobre los deseos personales de cualquiera de los dos, sea Biden o Trump.

LOS MEXICANOS EN ESTADOS UNIDOS

Tanto a Trump como a Biden, les cuesta trabajo concebir dónde empieza México y dónde termina.  Hablando derecho y con la pura verdad es que México se ha convertido en parte intrínseca y cultural de los Estados Unidos y la relación con México se ve con esa óptica.  Dicho sea de otra manera, ayudar con una reforma migratoria, la educación de los mexico-americanos, o préstamos para los mexicanos de este lado, los Estados Unidos lo ven como una forma de ayudar a México.  No están tan equivocados pues a través de esas ayudas a los mexicanos en los Estados Unidos, las remesas aumentan representando un tremendo bono para México y en la óptica de los políticos americanos al ayudar a los mexicanos de aquí es ayudar a los de allá a través de esas benditas remesas y otros apoyos que impactan positivamente a México.

LOS POLÍTICOS MEXICANOS

Tristemente, México y sus gobernantes no llegan a tanta sofisticación de conceptos.  Al contrario, AMLO viene a apoyar al presidente de Estados Unidos que más ha insultado y agredido a los mexicanos; le hace el juego político, y no se reúne con nosotros.  Antes de defender a los mexicanos de aquí, prefiere defender a un ex-secretario de la defensa acusado de narco.  No se dan cuenta los gobernantes de México que paulatina, lenta, y sistemáticamente, matan a la gallina de los huevos de oro, erosionan futuras remesas, y pierden a la comunidad mexicana del norte del Río Bravo, muchos de los cuales ya ni comen tacos, ni hablan español y hasta el nombre se quieren cambiar (en lugar de JUAN FLORES se cambian a JOHN FLOWERS). ¡Que tremenda miopía política! de los gobernantes de México.

SIN EMBARGO, SÍ HABRÍA ALGUNOS CAMBIOS

Un triunfo de Trump sería la victoria de un loco que anda suelto, pero ahora súper suelto y sin amarras, o controles. Por ejemplo, a fuerza seguiría con su construcción de su loco e inútil proyecto de construir el muro entre México y Estados Unidos.  Sabiendo que ya no habría un 3er período de reelección, se lanzaría a deportar más agresivamente, atacaría pactos, y convenios internacionales, su agenda irrespetuosa contra calentamiento global, protección del medio ambiente, tratados de aguas con México, y otros se los pasaría muy a su estilo por el arco del triunfo, y entre más se enojaran grupos progresistas más feliz sería.  Recordemos el viejo adagio, “todo lo que no te mata te hace más fuerte”, la elección es la oportunidad de matar a Trump políticamente. Todo lo que hemos visto que Trump hace o que fue capaz de hacer lo haría más amplia, multiplicada y agresivamente.

BIDEN EN CAMBIO

Representando al partido demócrata, Biden buscaría una retórica de más respeto, colaboración, entendimiento, reparación de abusos. Quizá en el momento adecuado, si lo ayuda el Congreso, propondría una reforma migratoria, legislación o acciones ejecutivas encaminadas a detener el daño de Trump. Por eso son tan importantes las elecciones de senadores que se llevan a cabo simultáneamente a la elección presidencial, porque los demócratas podrían recuperar el Congreso.

BIDEN EXPERIMENTADO NEGOCIADOR

Biden es un hábil negociador, entiende esos procesos. Sería fundamental saber cómo le ayudó el voto hispano, porque tendría una necesidad de retribuir a los que lo ayudaron a ganar con el voto. Aquí otra vez estamos en problemas pues los latinos hombres es el único grupo demográfico que claramente ha aumentado favoreciendo a Trump (a ver quién explica eso). Con Biden la frontera se abriría más.  Recordemos que los problemas de México son apenas imaginables, la nación está dividida, la economía en su peor momento, el crimen organizado, semi organizado, y desorganizado es intolerable, los aparatos de justicia no se han renovado, o arreglado, y las preferencias de AMLO van a la baja.   Esto repercute en los Estados Unidos de muchas maneras.  Biden sería más propicio y habilidoso para entender esto y buscar soluciones para su vecino, que Trump, un verdadero charlatán y loco con iniciativas.

Biden entiende más y mejor que los problemas de Mexico, son de Estados Unidos por vecindad geográfica, histórica, y comercial.  Pero si gana Biden apenas éste tendrá tiempo de pensar en México ya que los daños institucionales que Trump y los republicanos han causado a la justicia, a la presidencia, al prestigio internacional de los Estados Unidos y la división polarizada de la nación pondrá a Mexico en prioridad remota y distante.

EL FACTOR KAMALA HARRIS

Hay otra importante consideración que con la intensidad de la elección y con tanto en juego o se ha pasado por alto, o no se le ha dada la atención que merece: el factor Kamala Harris.  Si Biden resulta victorioso y se convierte en el próximo presidente de los Estados Unidos llegará como primer mandatario a la edad de 78 años.  Biden ha tenido ya dos aneurismas cerebrales.  Pasará a la historia como el presidente de mayor edad.  Lo anterior por simple matemática y fisiología hace que Kamala Harris tenga una alta probabilidad de convertirse en la primera mujer encabezando a los Estados Unidos.  Ella es joven, hija de un áfrico-antillano y una madre hindú, por tanto, la diversidad la ha abrevado, y su interés y apoyo a causas de progresistas, de mujeres, y de minorías, incluyendo atención a México será inevitable.  Desde ese punto de vista Biden suma puntos con México y los mexicanos de ambos lados.

SÍNTESIS

El triunfo de Biden o Trump no hará mucha diferencia en la realidad práctica.  Habrá diferencias en apariencias y formas.  Aún así es mucho lo que universalmente está en juego en esta elección.