Fármaco resulta efectivo para reducir muertes por hemorragia post parto

Londres, (Notimex).- La hemorragia post parto es la principal causa de muerte materna en todo el mundo, sin embargo, un grupo internacional de investigadores encontró un fármaco de bajo costo que podría detener el sangrado y reducir hasta en un tercio la cifra de decesos.

Con el antecedente de que la administración de ácido tranexámico reduce las muertes por hemorragia en pacientes con trauma, los científicos llevaron a cabo un estudio para evaluar sus efectos sobre la mortalidad, histerectomía y otros resultados relevantes en mujeres con hemorragia post parto.

Reclutaron a más de 20 mil mujeres mayores de 16 años con diagnóstico clínico de hemorragia post parto después de dar a luz vía vaginal o por cesárea en 193 hospitales ubicados en 21 países, y al azar les asignaron un tratamiento con ácido tranexámico intravenoso o con un placebo.

Después de administrar una primera dosis, los investigadores verificaron si el sangrado continuaba después de 30 minutos, pero si se había detenido y reiniciado dentro de las 24 horas siguientes las voluntarias continuarían con una segunda aplicación.

En principio habían inscrito a 15 mil mujeres con un objetivo primario de evaluar el riesgo de muerte por todas las causas dentro de los 42 días después del parto o la cesárea; sin embargo, decidieron incluir la histerectomía, cirugía que a menudo se realiza al mismo tiempo y reclutaron a cinco mil pacientes más.

Entre marzo de 2010 y abril de 2016, 10 mil 051 mujeres recibieron ácido tranexámico y 10 mil 009 el placebo, y los resultados de las evaluaciones mostraron que la muerte por hemorragia se redujo significativamente en las participantes que recibieron el fármaco.

El ácido tranexámico reduce la muerte por sangrado en mujeres con hemorragia post-parto, sin efectos adversos, pero debe administrarse tan pronto como sea posible después de la aparición del sangrado, afirman los científicos en un artículo publicado en la revista especializada The Lancet.

Este fármaco fue creado por una pareja de científicos japoneses en la década de 1960, pero no convencieron a los médicos locales de llevar a cabo un ensayo clínico que probara su efectividad para frenar la hemorragia post parto.

Sin embargo, una compañía farmacéutica lo adquirió y comenzó a utilizarse como un tratamiento para controlar periodos menstruales abundantes, hasta que la London School of Hygiene and Tropical Medicine decidió realizar este estudio en colaboración con 193 hospitales, la mayoría en África y Asia.