Gradúan 35 cadetes de la Academia de Policía de TSC en ceremonia virtual  

La Academia de Policía de Texas Southmost College, también conocida como el Instituto de Justicia Penal, realizó su primera graduación virtual el 24 de julio. La ceremonia virtual celebró la graduación de 35 cadetes, incluyendo a 9 cadetes femeninos.

BROWNSVILLE, Texas – Fue algo nuevo. Fue algo diferente. Pero las sonrisas, la sensación de triunfo, la alegría de tomar el próximo paso hacia una meta de toda la vida, y los suspiros de alivio fueron los mismos cuando 35 cadetes de la Academia de Policía de Texas Southmost College “caminaron por el escenario” el 24 de julio durante la primera ceremonia de graduación virtual de dicha academia.

Entre los 35 graduados fueron nueve cadetes femeninos, la mayor cantidad de mujeres en cualquier otra clase de la Academia de Policía de TSC, también conocida como el Instituto de Justicia Penal (CJI, por sus siglas en inglés).

“Nos tomó un rato para llegar a este punto, pero estoy muy satisfecha en saber lo que logré”, dijo la cadete Ruth Erwin, de 24 años de edad. “Es bueno ver a más mujeres (en la academia). Estamos saliendo adelante y demostrando que no solamente los hombres, sino las mujeres pueden tener éxito en esta carrera”.

La Presidente de la Mesa Directiva, Adela G. Garza, felicitó a los graduados durante la apertura de la ceremonia virtual y dijo estar contenta al ver a más mujeres participando en la academia de policía para convertirse en oficiales del orden público.

“Esta clase está compuesta por un grupo diverso de estudiantes y me anima ver la cantidad de mujeres en esta clase”, dijo Garza, quién es ex-alumna de TSC. “Estoy emocionada para todos nuestros graduados. Este semestre fue difícil para todos, pero creo que esta pandemia nos ha hecho más fuertes y nos ha unido más”.

Garza fue seguida por su hija, Patricia Garza Burruss, abogada y fiscal por los últimos años, que también sirve en la Mesa Directiva de la Comisión del Orden Público de Texas (TCOLE, por sus siglas en inglés), quién también felicitó a los cadetes y les proporcionó algunos consejos acerca de cómo mejor cumplir con las demandas de la carrera que han elegido.

“Estamos agradecidos de que hayan elegido servir a su comunidad y a este estado, y estamos agradecidos con sus familias, quienes los apoyan en este esfuerzo y nuevo estilo de vida”, dijo Garza Burruss. “Hay algo muy especial en todos ustedes quienes están a la altura para servir a su comunidad a pesar de los peligros y retos que involucran. Su trabajo no es fácil. Nunca jamás volverán a ser un ciudadano normal y serán sujetos a un estándar más alto”.

La clase de primavera 2020 del CJI inició su camino el 6 de enero y después de dos meses y medio de instrucción en persona, tuvieron que girar y ajustarse al aprendizaje a distancia.

“Durante los últimos siete meses, la clase ha sido expuesta a un grupo diverso de instructores, que ha preparado a cada uno de ellos (cadetes) para enfrentar, con confianza, a cualquiera de los retos que les traerá su nueva carrera”, dijo la Directora del CJI, Willemina Edwards. “Han demostrado fortaleza, perseverancia, y un poco de inquietud, pero todos han tenido éxito”.

Edwards explicó que esta clase en particular tuvo que superar a varios obstáculos provocados por la pandemia y aprendió el “abecedario” de COVID-19: Calamidad, Obstáculos, Vulnerabilidad, Inconveniencia, y Angustia.

“Todos hemos tenido dificultades y el 2020 ha tenido muchos obstáculos”, dijo el Presidente de la clase del CJI y cadete Christian de los Santos. “A pesar de todo, lo superamos con fuerza de voluntad y dedicación. Aprendimos de nuestros instructores y hasta COVID-19 nos ha enseñado cómo adaptarnos a situaciones no esperadas”.

Santos reconoció que convertirse en un agente del orden público trae nuevas responsabilidades en el mundo de constante cambio de hoy.

“Nos hemos convertido en los más necesitados y los más buscados”, dijo. “Ahora somos los nuevos diplomáticos. Somos socorristas. Tenemos que ser fuertes físicamente, pero también tenemos que cuidar a los demás, y tenemos que ser damas y caballeros en el campo, aunque la gente sea grosera. Y después de cada turno, debemos ser capaces de regresar a casa, a nuestros seres queridos”.