Gregg Semenza gana el premio Nobel de Fisiología o Medicina 2019 por su descubrimiento sobre la hipoxia

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El científico estadounidense Gregg L. Semenza, M.D., Ph.D., cuyos descubrimientos sobre la respuesta de las células a la reducción de la cantidad de oxígeno abren la posibilidad de crear nuevas terapias para diversas enfermedades, fue galardonado con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2019 por la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska, Real Academia de Ciencias de Suecia. Comparte el premio con los científicos William G. Kaelin, Jr., M.D. del Dana-Farber Cancer Institute y Peter J. Ratcliffe de Oxford University.

La Academia reconoció al Dr. Semenza, titular de la cátedra de medicina “C. Michael Armstrong” en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, por su revolucionario descubrimiento del factor inducible por hipoxia 1 (HIF-1), la proteína que activa o desactiva genes de las células en respuesta a la reducción de oxígeno. El descubrimiento, junto con el trabajo del Dr. Semenza en clarificar los mecanismos moleculares de la regulación del oxígeno celular, es de trascendental importancia para comprender cabalmente los efectos que tiene la reducción de oxígeno en el cáncer, la diabetes, la arteriopatía coronaria y otras enfermedades.

El Premio Nobel, considerado el más prestigioso galardón científico del mundo, es concedido por contribuciones sobresalientes a la física, química, fisiología o medicina, a la literatura y a la paz desde 1901 por la Fundación Nobel de Estocolmo, Suecia. El Dr. Semenza, de 63 años de edad, recibirá una medalla, un diploma y un premio en efectivo.

“Este es un día memorable para todos nosotros en Johns Hopkins, y estamos inmensamente orgullosos”, dice Ronald J. Daniels, Presidente de la Universidad Johns Hopkins. “La pasión de Gregg por conocer más y la energía con la que se dedica a esa pasión ejemplifican la misión de Johns Hopkins de aplicar el conocimiento para crear un mundo mejor y más humano. Esa sed de seguir aprendiendo es lo que hace a los académicos de Johns Hopkins tan extraordinarios.”

Actualmente, los estudios del Dr. Semenza se concentran en el papel del HIF-1 en el cáncer, la isquemia y la neumopatía crónica, que son las causas de mortalidad más frecuentes entre los estadounidenses. Su investigación allanará el camino para desarrollar fármacos que podrían destruir las células cancerosas restringiendo el aporte de oxígeno necesario para el crecimiento de un tumor o bien asegurar que los tejidos afectados por enfermedades como la arteriopatía sobrevivan a las cantidades insuficientes de oxígeno.

“El Nobel no podría haberse otorgado a una persona que más lo merezca”, afirma el Dr. Landon King, vicedecano ejecutivo de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins. “El trabajo de Gregg sobre el factor inducible por hipoxia ha abierto un nuevo campo de investigación, y ha contribuido perspectivas fundamentales sobre el cáncer, el metabolismo y el desarrollo de los vasos sanguíneos que están contribuyendo información para nuevas técnicas de tratamiento.”

 “No hay otro aspecto más placentero del trabajo de un decano que unirse a la celebración de un  premio Nobel entre nuestros docentes”, señala el Dr. Paul B. Rothman, decano de la facultad de medicina de la Universidad Johns Hopkins y CEO de Johns Hopkins Medicine. “La trayectoria profesional de Gregg es una muestra del modelo de Johns Hopkins Medicine del médico-científico cuya investigación se inspira en lo que ve en la clínica. Nuestra familia de Johns Hopkins no podría estar más contenta con esta maravillosa noticia.”

El Dr. Semenza, miembro del Instituto de Ingeniería Celular, el Instituto McKusick-Nathans de Genética Médica y el Centro Oncológico Integral Sidney Kimmel de Johns Hopkins, es nativo de la Ciudad de Nueva York y el mayor de cinco hermanos. Su amor por la ciencia se inició gracias a su profesor de biología en la escuela secundaria Sleepy Hollow de Westchester County, Nueva York. Estudió su licenciatura en la Universidad de Harvard. Durante sus estudios allí, un amigo de la familia tuvo un bebé con síndrome de Down, y esto lo motivó a estudiar genética pediátrica.

Obtuvo sus grados médico y doctoral de la Universidad de Pensilvania, analizando la talasemia B, un trastorno genético por genes recesivos. Seguidamente completó su internado médico y residencia en pediatría en Duke University. En 1990 vino a Johns Hopkins como becario postdoctoral en genética médica, conoció a su esposa Laura Kasch-Semenza y desde entonces reside aquí. La pareja tiene tres hijos.

El investigador Semenza es autor de más de 400 artículos científicos y capítulos de textos, los cuales se han citado más de 100.000 veces. Forma parte de las juntas editoriales de varias publicaciones científicas y es redactor adjunto de The Journal of Clinical Investigation (Revista de investigación clínica) y jefe de redacción de Journal of Molecular Medicine (Revista de medicina molecular). Le han concedido varios premios en investigación, entre ellos el E. Mead Johnson Award por investigación pediátrica, Lucille P. Markey Scholar Award en ciencia biomédica, American Heart Association Established Investigator Award, American Cancer Society Research Professor Award, Lefoulon-Delalande Foundation Grand Prize del Institut de France, Stanley J. Korsmeyer Award de la Sociedad Americana para Investigación Clínica, Canada Gairdner International Award y Albert Lasker Basic Medical Research Award. Es miembro electo de la Sociedad para la Investigación Pediátrica, la Sociedad Americana para la Investigación Clínica, la Asociación de Médicos Estadounidenses, la Academia Nacional de Medicina y la Academia Nacional de Ciencias.

Gregg L. Semenza, M.D., Ph.D.

Crédito: Johns Hopkins Medicine