¿Por qué se pierde el gusto y el olfato?

México,  (Notimex).- La anosmia es la pérdida completa del olfato, mientras que la hiposmia es la pérdida parcial de éste. La mayoría de las personas con anosmia pueden reconocer sustancias saladas, dulces, ácidas y amargas, pero no pueden describir la diferencia entre sabores específicos.

Esto se explica porque la capacidad de distinguir los sabores en realidad depende del olfato, y no de los receptores de las papilas gustativas. Por lo tanto, las personas con anosmia a menudo se lamentan de haber perdido el sentido del gusto y de no disfrutar de la comida, de acuerdo con Marvin P. Fried especialista de la Escuela de Medicina Albert Einstein en Nueva York.

Este padecimiento se produce cuando la inflamación u otra causa de obstrucción de las vías nasales evita que los olores lleguen a la zona olfatoria o cuando se destruye parte de esta zona. El área olfatoria, donde se detectan los olores, se encuentra en la parte más alta de las fosas nasales.

Una causa frecuente de pérdida permanente del olfato es un traumatismo craneoencefálico, que puede ocurrir en un accidente de tráfico, también se pierde por infecciones como abscesos, tumores, infección del tracto respiratorio superior, especialmente la gripe y por la edad.

Según el especialista, la gripe puede ser la responsable de hasta un cuarto de los casos de hiposmia o anosmia, otra causa asociada es la enfermedad de Alzheimer y otros trastornos degenerativos del cerebro como la esclerosis múltiple. Además, la capacidad olfativa disminuye a medida que las personas envejecen, esto comienza a notarse a partir de los 60 años.

Las causas menos frecuentes se asocian con el uso de algunos fármacos, alergias estacionales, la radioterapia y aún no está claro si las personas fumadoras pueden desarrollar anosmia, pero podría estar relacionado como un factor de riesgo. Muy pocas personas nacen sin el sentido del olfato.

Fried recomienda ir al médico cuando aparezcan otros síntomas como debilidad, problemas de equilibrio o dificultar para ver, hablar o comer. Para evaluar el olfato, los médicos acercan a la nariz del sujeto afectado sustancias aromáticas conocidas como jabón, café, clavos de olor, vainilla, entre otros.

Primero se acerca a una de las ventanas nasales y luego a la otra para que el paciente describa o identifique el olor. En caso de que la anosmia no sea evidente, se realiza una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética nuclear (RMN) de la cabeza para detectar anomalías estructurales como un tumor, un absceso o una fractura.

Por último, el especialista indica que las causas de este padecimiento son tratables, por ejemplo, las infecciones y la inflamación de los senos paranasales se tratan con inhalaciones de vapor, aerosoles nasales, antibióticos y, en algunos casos, con cirugía. Sin embargo, el sentido del olfato no siempre se recupera incluso después de un tratamiento eficaz.

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